- Juan Pablo II ofrece poner más oído a las propuestas de las iglesias locales para nombrar obispos, pero todo “alrededor del Papa”
AGENCIAS
CIUDAD DEL VATICANO.- Juan Pablo II clausuró ayer el sexto Consistorio extraordinario de su pontificado con una misa solemne en cuya homilía abogó por una Iglesia más misionera, con la mirada puesta en pobres y necesitados y caracterizada por el trabajo colegiado episcopal en torno al Pontífice.
El Papa defendió la práctica de El Vaticano de celebrar sínodos o concilios con los obispos, mientras los cardenales terminaron un encuentro extraordinario con peticiones para un poder más compartido y un debate más franco entre la jerarquía eclesiástica.
El Pontífice habló durante una misa celebrada en la Basílica de San Pedro, ante más de 150 cardenales de todo el mundo, la reunión más grande de Príncipes de la Iglesia en la historia, reunidos para discutir los retos que enfrenta la Iglesia, y que dio a los jerarcas la oportunidad de evaluar a candidatos que eventualmente sucederían al Papa, de 81 años.
Juan Pablo II, quien sufre algunos síntomas del mal de Parkinson, habló con una voz clara pero pareció débil por momentos durante la misa de dos horas en la basílica.
Los cardenales terminaron tres días de consistorio, con encuentros a puerta cerrada, el miércoles.
«Hacemos un llamado hacia los pueblos que sufren a causas de tensiones y de guerras renovando nuestro compromiso a obrar por la justicia, la solidaridad y la paz’’, dijeron los cardenales en un documento.
Algunas voces líderes en la Iglesia, incluido el cardenal belga Godfried Daneels, de 67 años, había criticado la falta de un «debate franco’’ entre los líderes de ella. Específicamente,criticaron los encuentros periódicos de los obispos convocados por el Vaticano. Dijeron que éstos desmotivaban el diálogo honesto.
Daneels es considerado como un posible aspirante a Papa.
PODER PARA IGLESIAS LOCALES
Algunos cardenales se declararon a favor de dar más poder a la Iglesia a nivel local, como en la selección de obispos.
A eso, el Obispo de Roma prometió mayor democratización de la jerarquía católica, anunciando «la colegialidad episcopal”, eso sí,“alrededor del Papa’’ y «una concesión de mayor espacio a las
Conferencias Episcopales nacionales como se solicitó desde varias partes’’.
En su homilía, Juan Pablo II dijo que muchos de los asuntos planteados por los cardenales serían abordados en octubre durante un sínodo de obispos.
El Papa dijo que el sínodo «ha probado ser un instrumento válido y efectivo de cooperación entre colegas episcopales, al servicio de la iglesia local’’.
Los cardenales respaldaron firmemente los esfuerzos de Juan Pablo II por mejorar las relaciones con otros cristianos y otras religiones, ofreciendo plegarias por el peregrinaje que el pontífice emprenderá el mes próximo a Ucrania, predominantemente ortodoxa.
¿QUE ES UN CONSITORIO EXTRAORDINARIO?
Es una reunión de todos los cardenales del mundo convocada y presidida por el Papa para solicitar el parecer de los purpurados acerca de temas relevantes y de gravedad para la misión de la Iglesia. Los consistorios ordinarios, por su parte, también son convocados por el Pontífice y en ellos toman parte los cardenales presentes en Roma, otros obispos, sacerdotes e invitados especiales para consultarles sobre cuestiones importantes o dar solemnidad especial a algunas celebraciones.
«HUMANIZAR GLOBALIZACION»
– Los cardenales que intervinieron en el Consistorio extraordinario en el Vaticano hicieron un llamamiento junto con el Papa Juan Pablo II por la paz, la solidaridad y la justicia en el mundo, preocupados por las consecuencias de “la globalización”.
– “El espíritu de comunión de la Iglesia la lleva a ser solidaria con la humanidad, particularmente en el actual contexto de la globalización, con las muchedumbres de personas pobres que sufren, con los sacrosantos derechos de la vida atropellados, como los de la salud, el trabajo, la cultura, la participación social y la libertad religiosa”, afirmaron los cardenales en un mensaje divulgado al término de la misa concelebrada con el Papa ayer en la basílica de San Pedro.
– Un pedido particular fue hecho por África, el continente devastado “por los conflictos étnicos, la pobreza y las enfermedades”. Para África “va la solidaridad de toda la Iglesia”, clamaron los purpurados.
– El cardenal mexicano Juan Sandoval Iñíguez, relator del Consistorio extraordinario dijo : “Los aspectos negativos de la globalización se han visto con prontitud”, y que la Iglesia tratará que el fenómeno tome “un sentido humano”.
(AP, AFP, EFE)
