- Debido a la función primordial del Senado, ahora bajo control de la oposición, la agenda presidencial
se complicará - Sin embargo, compromisos serán necesarios
Léon Bruneau (AFP)
WASHINGTON.- La renuncia del Senador James Jeffords al Partido Republicano es una buena noticia para la oposición demócrata que tendrá la mayoría del Senado y está lista para hacerle la vida difícil al presidente estadounidense George W. Bush, aunque deberá necesariamente negociar acuerdos con él.
Los demócratas no perdieron tiempo en prepararse para el traspaso de poderes en la cámara alta, que se realizará probablemente a principios de junio, una vez que el Congreso haya aprobado definitivamente el proyecto de ley de rebaja de impuestos por 1.35 billones de dólares en 11 años que el presidente republicano colocó en el centro de su programa legislativo.
Jeffords exigió que su partida no fuera efectiva hasta que el Congreso no aprobara dicha ley.
Intensas negociaciones tenían lugar este viernes entre las dos cámaras del Congreso para conciliar las respectivas —y contradictorias— versiones del controvertido proyecto de ley, pero aún no se sabe si llegarán a un acuerdo antes de las vacaciones parlamentarias previstas a partir del lunes y que durarán hasta el 5 de junio.
“Vamos ahora a tener un impacto que no teníamos antes”, informó el Senador John Kerry, de Massachusetts (noreste).
Los demócratas ya dejaron entender que sus prioridades serían la educación, el aumento del salario mínimo, la energía, la protección social y médica y la defensa.
El demócrata Carl Levin (Michigan, norte), que estaría a la cabeza de la poderosa Comisión de las Fuerzas Armadas, prometió desafiar a la Casa Blanca a que se demuestren los fundamentos del proyecto de escudo de defensa antimisil que pretende crear la administración Bush.
De todos modos, la súbita mayoría de los demócratas es frágil. Thomas Daschle, que será el nuevo jefe de la mayoría, reconoció el jueves que este “nuevo equilibrio de poderes” no cambiaba el hecho de que el Senado ha estado históricamente dividido.
Jeffords anunció que sólo votará con los demócratas en lo relativo a la organización interna de la Cámara alta.
DEMOCRATAS CONTROLARAN COMITE
– Con su deserción, Jeffords privó a los republicanos de la mayoría en el Senado y de la presidencia de todas las comisiones senatoriales.
– El Senado, que juega un papel preponderante en la política estadounidense, había quedado dividido en dos bloques iguales luego de las últimas elecciones. Ello daba de hecho la mayoría a los republicanos, que contaban con el voto del vicepresidente Dick Cheney, ante la eventualidad de una votación empatada.
– El nuevo mapa del Senado estadounidense tendrá 49 escaños republicanos, 50 demócratas y uno independiente: Jeffords.
– El senador, de 67 años, conocido por sus posiciones moderadas, fundamentó su decisión a los “crecientes desacuerdos” con la política instrumentada por los republicanos y con la agenda legislativa de Bush.
– Bush dijo que “no podría estar más en desacuerdo” con Jeffords, en Clevenland, Ohio (centro-norte), afirmando que el programa de la Casa Blanca es “el sueño de la mayoría de los estadounidenses”.
