- La madre está presa, acusada por presunto tráfico de drogas; sus cuatro niños quedaron solos
- Jefe policial rechaza versión y dice que ellos no revisan menores
Juan Ignacio [email protected]
Los hijos de la señora Indiana del Socorro López Rivas (32), que se encuentra tras las rejas en una celda del Distrito Cinco de la Policía de Managua, acusada por presunto tráfico de drogas, dijeron que durante el cateo de la casa en que habitan, agentes de la brigada especial antinarcóticos los desnudaron para ver si escondían droga.
Entrevistada una hora más tarde en su celda, la señora López Rivas confirmó la versión de sus hijos y dijo que en efecto, los policías desnudaron y revisaron a los menores.
El capitán Justo Zamora, de la oficina de Divulgación de la Policía, negó que se haya desnudado a los niños. No fue posible obtener reacciones de Carlos Emilio López, Procurador de la Niñez, ni de su asistente, Idalia Gutiérrez, porque ambos tenían sus celulares apagados y nadie supo dar razón de ellos en su oficina.
La detención de la mujer, que tiene seis meses de embarazo, dejó a sus cuatro hijos, de nombres Alexander Uriel (10), Byron Alexander (8), Vicente Javier (5), y Jasón, de seis meses de nacido, todos de apellidos Ortiz López, bajo el cuidado ocasional de una vecina.
19.1 GRAMOS DE “MARI”
Las autoridades policiales dijeron que durante el registro que realizó la brigada especial antinarcóticos en la vivienda de la mujer, ubicada del centro de salud del Barrio Riguero dos cuadras arriba, 10 varas hacia el norte, encontraron dos “tilas” de marihuana que pesaban 19.1 gramos, escondidas detrás de un reloj de pared.
La señora López Rivas aseguró que no vende marihuana, sino que la consume. “Mi casa no es un expendio de drogas, lo que pasa es que tengo un par de vecinas que se llevan mal conmigo porque no les gusta ver a mis hijos jugando en la calle”, aseguró.
Subrayó que cuando la unidad especial antinarcóticos llegó a su casa, luego de penetrar a la vivienda, ella intentó seguir a uno de los policías que ingresaba al dormitorio, y uno de ellos la empujó fuertemente y casi la tumba, “sin que le importara que estaba embarazada. Si he abortado habría sido su culpa”, sentenció.
CULPA A VECINAS
López Rivas aseguró que el pasado martes a eso de las tres de la tarde, la Policía realizaba un operativo antidrogas en todo el Barrio El Recreo y una vecina que tiene problemas personales con ella la denunció.
“Ella sabe que de vez en cuando fumo marihuana y como convive con un oficial de Policía que trabaja en Plaza El Sol, le dijo que en mi casa se vendía drogas, lo que no es cierto”, añadió.
Agregó que tuvo que sacar a sus hijos del colegio donde estudiaban, porque esta misma señora les hacía la vida imposible, los mal informaba con la directora del centro diciéndole que los niños le lanzaban piedras y le gritaban vulgaridades.
La encarcelada destacó que le pide a esos vecinos que la han denunciado varias veces “que me dejen en paz, que vivan su vida y no se metan en la vida ajena, porque ellos, ahora que estoy presa, no velan por mis hijos que quedaron solos”.
NO VOLVERA A DROGARSE
Indiana relató que tiene 10 años de consumir drogas y que “gracias a Dios ninguno de mis hijos ha nacido con problemas mentales”.
“Esta es la segunda vez en este año que caigo presa, todo por las vecinas que me denuncian como vendedora de drogas y no lo soy, sólo la consumo, pero si salgo, voy a buscar ayuda para no volver a fumar marihuana”, dijo.
Explicó que teme que una tercera vez la encarcelen por varios años y no poder cuidar a sus hijos, “todo por los chismes de las vecinas”.
«LOS PANZONES»
– El pasado 25 de abril, doce menores quedaron desamparados luego que la Policía Nacional “quebrara” un presunto expendio de drogas conocido como “Los Panzones”, ubicado cerca del Instituto Elvis Díaz, en el Barrio Riguero de Managua.
– La autoridad policial dijo que en esa vivienda encontraron 460 piedras de crack, por lo que fueron detenidas siete mujeres, que eran las madres de los menores.
– La Policía también se llevó a un menor de edad al que le encontraron
143 piedras, mil ochocientos córdobas en efectivo y un celular marca Eric- sson.
– Supuestamente, el menor convivía con una de las detenidas, de la que se dice le daba a vender la droga.
NO REGISTRAN NIÑOS
El capitán Justo Zamora, de Divulgación y Prensa de la PN, negó que se haya desnudado a los niños y dijo que “nosotros jamás desnudamos a un menor de edad. No violentamos los derechos de los menores, aunque sabemos que son utilizados como mulas, como fachada y que en muchos de los casos portan la droga que venden sus padres… ellos (los traficantes) utilizan mil figuras para ocultar la droga”.
