Noel Hernández Ramos [email protected]
Cerca de dos mil 600 trabajadores de la electricidad esperan, después de seis meses de promesas, que se cumpla con la entrega del bono accionario, al cual tienen derecho con la privatización de las áreas de distribución que antes pertenecían a la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel).
Oscar Carrión, secretario general de la coordinadora nacional de trabajadores de la energía, denunció que tanto las autoridades de Enel, a cargo de la privatización, así como la empresa española Unión Fenosa, han retardado la entrega del bono accionario que los trabajadores debieron recibir desde el 15 de diciembre del año pasado.
Por su parte Abdel Karim, secretario ejecutivo de Enel, informó que el proceso de entrega del bono es retardado porque la empresa tenía que consultar de manera individual quiénes de los trabajadores estaban dispuestos a comprar acciones o a recibir un bono accionario.
La privatización del 95 por ciento de las acciones de la empresa de distribución ocurrió en septiembre del año pasado, el resto de las acciones fueron ofrecidas en venta a los trabajadores, pero sólo un siete por ciento de los dos mil 600 trabajadores compraron el 0.5 por ciento de las acciones.
El resto tuvieron que ser vendidas nuevamente a la empresa española Unión Fenosa, la cual debe pagar a más tardar el tres de junio cerca de seis millones de dólares equivalentes al 4.5 por ciento de las acciones.
“El cinco por ciento de las acciones equivalen a seis millones de dólares, pero en bonos accionarios se van a distribuir cerca de un millón 50 mil dólares, que son como 14 millones del córdobas”, expresó Karim.
“La cuestión es que a Fenosa se le envió la notificación el tres de abril y tienen 60 días para pagar, o sea que el tres de junio tienen que entregarnos ese cheque para poder distribuir esa plata a los trabajadores”, expresó.
Según Carrión los funcionarios de Fenosa se comprometieron a entregar antes del vencimiento de la fecha para agilizar el trámite, sin embargo aún no lo han hecho, por lo que han retrasado las expectativas de los trabajadores.