- A la “Dulce Nombre de Jesús” sólo falta que se le caigan las paredes
Amalia Morales [email protected]
Dos de las cinco aulas están fuera de acción y una funciona a medias en la escuela primaria “Dulce Nombre de Jesús”, localizada en la comunidad del mismo nombre en Ciudad Darío.
Estudiantes y docentes prescindieron de las aulas desde comienzos del año pasado cuando un ventarrón desprendió el gastado zinc, que aún a medias evitaba que se recibieran clases a la intemperie.
Ramona Ríos, maestra de un multigrado (modalidad en la que se imparte clases simultáneas a varios grados), contó que desde hace dos años se han hecho gestiones ante el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) para mejorar el edificio escolar.
En algún momento la demanda tuvo eco. Ríos recordó que hace como un año gente del FISE (Fondo para la Inversión Social y la Emergencia) levantó información alrededor de la escuela, pero después de eso no hubo nada más.
Por el déficit de aulas, a los niños de quinto y primer grados, otro de los multigrados, les imparten clases en el viejo salón de preescolar, el cual se desocupó a raíz de la construcción del nuevo comedor infantil.
OTROS PROBLEMAS
El aula, que funciona a medias, se filtra cuando cae un aguacero, explicó Ríos. Pese al ingenio del maestro y sus alumnos, las clases han llegado a interrumpirse.
Pero de un apropiado edificio escolar no es de lo único que allí se carece. Los estudiantes tampoco cuentan con libros de textos escolares, y desde el año pasado no reciben el beneficio de las galletas nutritivas y el cereal que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) canaliza a través del MECD.
FALTAN GALLETAS Y CEREAL DEL PMA
Ríos reconoció que la entrega de esas galletas y del cereal ha contribuido a la retención escolar. Ahora, en cambio, no es que se ausenten, pero la educadora dijo que algunos de sus alumnos de cuarto y sexto, asisten a la escuela sin probar bocado.
Hay alumnos como Fredman Soza, que sí faltan por esa razón. Soza que vive a más de seis kilómetros de la escuela, contó que en ocasiones ha fallado a clases porque no ha tenido qué comer.
Otras veces falla por enfermedad, pues este niño de 10 años, que aparenta siete, confesó ser propenso a las calenturas y al catarro, enfermedades comunes en la zona.
HABRA CEREAL
En el PMA dijeron que el cereal probablemente llegue a la escuela Dulce Nombre de Jesús en la tercera semana de julio. Además, se les entregaría azúcar para los 194 niños.
Con este programa de atención a las escuelas primarias el PMA llevó cereal y galletas a por lo menos 195,000 niños de primaria. Sin embargo, últimamente ha habido falta de fondos, y se debió priorizar la atención en las zonas rurales más alejadas, a las cuales se les suministra cereal.