LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

La primera transición

Julio Ruiz Quezada*

No tengo absolutamente nada en contra de las alianzas electorales de los partidos políticos, ello es responsabilidad de cada uno, pero me veo obligado a contestar una errada información del Dr. Luis Humberto Guzmán en su artículo “Una ruta crítica”, publicado en la sección “Controversia”, en LA PRENSA del 24 de junio pasado, en la que el distinguido político socialcristiano escribe lo siguiente: “El Frente Sandinista y Daniel Ortega tienen el mérito de ser los primeros en la historia de Nicaragua en reconocer una derrota electoral y practicar una transición pacífica de gobierno”. Está errado el Dr. Guzmán, ya que ese mérito le corresponden a don Adolfo Díaz y al Partido Conservador, tal como paso a demostrarlo.

En la época de los treinta años, los presidentes conservadores se sucedieron en el poder de unos a otros religiosamente al término de cada período electoral, pero como se efectuó entre miembros del mismo partido no lo tomo en consideración.

A raíz de la revolución en contra del presidente Roberto Sacasa llega al poder el presidente José Santos Zelaya, con el que se inicia el continuismo en Nicaragua, ya que gobierna consecutiva y dictatorialmente el país durante diecisiete años. Después de su obligada renuncia se inicia la restauración conservadora en la que vuelve a restablecerse la democracia electoral, con tremendas fallas que no trato de disculpar. La más grave de ellas el golpe de Estado conocido como “El lomazo”, mediante el cual toma el poder el general Emiliano Chamorro, y por presión de los Estados Unidos mediante una elección legislativa se lo traspasó a don Adolfo Díaz que fue el último gobernante conservador.

Consecuencia de lo anterior fue la cruenta guerra constitucionalista que encabezó el general José María Moncada, quien después de haber celebrado el llamado pacto de “El Espino Negro” con el señor Henry L. Stimson, representante del Gobierno de los Estados Unidos, concurrió con los candidatos conservadores a unas elecciones supervigiladas por el poder interventor, en las que resultó vencedor el propio general José María Moncada, quien recibió la presidencia, precisamente, de don Adolfo Díaz.

El Dr. Guzmán podría revisar las actas que deben existir en el Poder Legislativo, donde podrá encontrar el mensaje leído por el presidente Díaz el 15 de diciembre de 1928. En este último mensaje dijo el mandatario: “El Partido Conservador aparece en este momento vencido por su propia obra, y sin embargo, en el campo de la ideología su triunfo ha sido definitivo. Sus adversarios han tenido que rectificar, adoptar sus ideales, adaptarse a las formas de los nuevos tiempos; han tenido que colocarse en un plano esencialmente conservador…”. Quince días después de ese mensaje, don Adolfo Díaz entregó al poder al general Moncada, y es interesante conocer las palabras del ex presidente Díaz en el acto oficial de transmisión del mando, lo inició diciendo: “Obedeciendo al imperativo del pueblo, por manos del Excelentísimo Señor Presidente del Congreso, os hago entrega de esta banda, símbolo de autoridad, y con ella de la Presidencia de la República”.

Esa vez hubo cumplimiento a lo decidido por el pueblo, no hubo llanto por la pérdida del poder. Un Presidente que sabía que su mandato tiene un límite y no era eterno en el cargo, entregó el poder a quien lo había ganado electoralmente. El presidente Adolfo Díaz es quien tiene el mérito de ser el primer Presidente de la historia de Nicaragua en entregar pacíficamente el poder después de una derrota electoral, ese mérito no le corresponde de ninguna manera al comandante Daniel Ortega, quien sólo hizo la entrega a doña Violeta después de establecer una serie de condiciones no legítimas, y de decir a sus seguidores que “gobernaría desde abajo”.

Sirva esta rectificación para conocimiento de mi antiguo compañero de lucha contra el totalitarismo, Dr. Luis Humberto Guzmán.

* El autor es directivo del Partido Conservador.  

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: