- La consistencia fue su elemento
Edgard Tijerino M. [email protected]
Denis Martínez regresa hoy a Miami… No podrá estar entre nosotros para la celebración del décimo aniversario del Juego Perfecto contra los Dodgers, proeza concretada el 28 de julio de 1991. La elaboración de su “David”, porque sacar 27 outs sin nadie en las bases, es tan difícil como trabajar sobre el mármol dándole forma a una escultura que parece tomar vida, sigue pareciendo algo irreal.
Esa actuación magistral que se encuentra almacenada en el “disco duro” de nuestro cerebro y el “flexible” de nuestro corazón, ha sido, por supuesto, lo mejor de Denis, un pitcher que multiplicando esfuerzos se llegó a convertir en el latino más ganador de todos los tiempos, con 245, superando a Juan Marichal… Siguen resplandeciendo diferentes hazañas, como derrotar a Randy Johnson en un espectacular duelo para garantizar el pasaporte de los Indios a la Serie Mundial de 1995, o ser un ganador de 100 juegos en cada liga, colíder en victorias en 1981, líder en completos en 1979 y líder en efectividad en 1991, pero no hay nada como “El Perfecto”, único entre latinos.
A esta altura, después de su retiro, uno se pregunta: ¿qué le hizo falta para ser un consistente aspirante al Salón de la Fama de Cooperstown?
GANAR 20 JUEGOS.- Su máxima cifra fue de 16 victorias y la obtuvo tres veces, en 1982 con los Orioles, y luego en 1989 y 1996 con los Expos… Llegar a esa cifra es un certificado necesario para la grandeza… Creí que en 1979 Denis lo lograría, pero no pudo ser. Después de perder sus primeras dos decisiones, el pinolero registró una impresionante racha de 10 victorias con los Orioles, pero, ¡qué desgracia!, pese a que Denis obtuvo su triunfo 10, el 20 de junio, sólo pudo ganar 5 juegos en el resto del trayecto mientras perdía 14 para cerrar con un balance adverso de 15-16… Otra oportunidad, ocurrió en 1981, siempre con Baltimore. Ese año, Denis ganó 14 juegos, pero la huelga de 50 días le cortó el impulso y frustró la posibilidad. El pitcher que fue capaz de abrir 39 juegos en 1979 y que lo volvió a hacer en 1982, fue reducido a sólo 24 aperturas en ese 1981 y quedó a 6 de los 20.
UN CY YOUNG.- Eso siempre estuvo fuera de su alcance. En 1981, después de una temporada “amputada”, Denis fue mencionado entre los candidatos. Tenía 26 años, ganó 14 y perdió 5, y registró 3.32 en carreras limpias, resultado el mejor pítcher de un staff que incluía a tres ganadores de la distinción como Jim Palmer, Mike Flanagan y Steve Stone, más Scott McGregor y Sammy Stewart… Eso sí, la competencia era feroz en la Liga Americana. Igual que Denis, Jack Morris de los Tigres, Steve McCatty de Oakland y Pete Vuckovich de los Cerveceros, ganaron 14 juegos… Agreguen que McCatty fue el líder en efectividad con 2.32… Pero el ganador resultó Rollie Fingers, el relevista de Milwaukee que salvó 28 juegos y mostró una reluciente efectividad de 1.04 en 47 faenas.
ABRIR UN JUEGO DE ESTRELLAS.- Casi lo logra en 1995. Tenía cifras para pelear la pelota, pero Randy Johnson y Kevin Appier estuvieron adelante en las valoraciones. En el Clásico, demostraron su clase manteniendo sin hit a la Liga Nacional antes de que Denis entrara en acción… En 1989, con un balance de 9-1 y llamativa efectividad, Denis fue obviado increíblemente por Tom LaSorda y se frustró al no ser incluído en el staff de la Liga Nacional. Rich Reuschel de los Gigantes fue el abridor y los del viejo circuito perdieron 5 por 3.
¿ALGO MAS?.- Bueno, ponchar a más de 10 en un juego. En cuatro ocasiones el nica ponchó justamente a 10, pero nunca estuvo encima de esa cifra… Caminar 300 entradas. En 1979, cuando fue líder en Juegos Completos, se mantuvo en la colina por 292 innings… Ponchar a 200 en una temporada. Eso estuvo fuera de su alcance. En 1990, ponchó a 156, la más alta cifra.
Lo que hizo, fue impresionante después de atravesar por un “enderezamiento” ejemplar. Lo que pudo haber logrado de no ser afectado por esa desviación, seguirá siendo a través de generaciones de cronistas, un material para especulaciones inútiles, como dice Forsyth en Odessa, pero al mismo tiempo, una tentación para fantasear.
Hace 10 años
Un día domingo, 28 de julio de 1981, Denis Martínez se sentía incómodo en el montículo del Dodger Stadium… ¿Quién le iba a decir que estaba a 27 outs de garantizar su inmortalidad en el béisbol?
El último out de esa tarde perfecta, fue Chris Gwynn, un bateador zurdo de 27 años que trataba de funcionar como emergente… Un batazo peligroso y una excelente cobertura de Marquis Grisson en el jardín central
De los outs, 17 fueron por roletazos, 5 por ponches, 2 en faules capturados y 3 hacia los bosques.
Fue el primer no hitter de un pitcher adversario en los 30 años del Dodger Stadium.
Lo más difícil, pitchearle a Brett Buttler con el conteo de 3 y 2… “Todavía sudo cuando lo recuerdo”, dice Denis.
