- Habitantes de Corn Island denuncian daños ecológicos cerca de suampos
- Concejal Allan Graham asegura que es una especulación
Gabriela Roa [email protected]
Los más de ocho mil pobladores de Corn Island temen en un futuro tener que importar el denominado “líquido vital”, si los inversionistas extranjeros afectan los humedales de la zona con sus construcciones.
Los humedales son los que garantizan el agua dulce en la isla. La presidenta del Movimiento por la Defensa y la Dignidad de Corn Island, Norma Dixon Downs, denunció recientemente ante la Procuraduría Ambiental que ciudadanos extranjeros están causando daños ecológicos en la isla.
En la denuncia se exponen los supuestos daños ocasionados en el humedal “Laguneta del Lagarto”, ubicado en Sally Peach en la parte noreste de la isla, aparentemente por la sociedad Varila S.A.
CONFLICTO AÑEJO
Por tanto, representantes del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), la Procuraduría Ambiental, el Consejo Regional y el movimiento en mención, entre otros, efectuaron este viernes una inspección en la zona.
Álvaro Arancibia, abogado del movimiento, explicó que la problemática de los suampos comenzó desde el año pasado, cuando Varila S.A., una sociedad aparentemente de origen italiano, solicitó permiso ambiental para la construcción de un hotel.
PERMISO AMBIENTAL
Algunos pobladores consideraron que se podría dañar el suampo conocido como “Laguneta del Lagarto”. Las autoridades de Marena resolvieron, en septiembre de 2000, que para el caso de las Regiones Autónomas, es el Gobierno Regional el que tiene la facultad de otorgar el permiso ambiental.
Para ese entonces el Consejo Regional decidió “no ha lugar” al otorgamiento del permiso ambiental para Varila S.A.
No obstante, se autorizó la construcción de una casa de 200 metros cuadrados, pero en la inspección realizada el viernes, se demostró que la vivienda en realidad mide más de 400 metros cuadrados.
GIRO LLAMATIVO
“Notamos que Varila le da un giro a su proyecto hotelero, solicitando permisos para hacer casas domésticas”, afirmó.
Según Arancibia, el Reglamento de Evaluación de Impacto Ambiental no establece permisos ambientales para las construcciones domésticas, pero también menciona que sí se necesita en caso de realizar relleno para obtener territorio.
“Y ellos rellenaron para poder hacer la construcción y pusieron un dique alrededor del suampo para que no creciera”, agregó.
Arancibia subrayó que el movimiento, también tiene en su poder una copia de una constancia de permiso de construcción para Laura Mattiuzzo, extendida por el alcalde de la isla, Roberto Ow.
PARENTESCO FAMILIAR
“Sabemos que Laura tiene parentesco familiar con los socios de Varila”, dijo Arancibia, pero “no sabemos si ese permiso es una ratificación del permiso anterior o se trata de otra casa, porque en la carta no sale ubicación, y el acalde no facilita la documentación”, agregó.
Arancibia teme que si se van a construir más “casas domésticas” en esos terrenos, se trate, entonces, de una estrategia de los socios de convertir las viviendas en un hotel.
Aseguró que las leyes establecen que la propiedad está limitada por el bienestar de la comunidad y la defensa del medio ambiente, por lo que las medidas precautelares para el medio ambiente deben ser prioritarias.
SE VIOLENTO TAMAÑO DE CONSTRUCCIÓN
El concejal regional Allan Ingram aseguró que los permisos para construcciones, otorgados por la Alcaldía de la isla, son sólo en terreno sólido.
“La preocupación del movimiento es que se está removiendo tierra, y en ese proceso están llevando tierra al suampo y poco a poco tapándolo, pero es especulación, porque todavía no han llegado directamente a él”, dijo.
Según Ingram no existen evidencias fehacientes de que se estén dañando los suampos.
Explicó que Marena autorizó la construcción de la casa de 200 metros cuadrados en “terreno sólido”, pero la hicieron de 400 metros cuadrados, violentando únicamente el tamaño de la obra.
Agregó que los nuevos permisos de construcción emitidos por el alcalde de la isla también se extendieron en terreno sólido.
“El Consejo Regional tiene que ver directamente, sólo si la construcción va a causar un impacto ambiental, sino, la Alcaldía es la que otorga los permisos”, explicó.
Sin embargo, subrayó que van a esperar la resolución de Marena y la Procuraduría Ambiental sobre la inspección, para tomar una decisión al respecto.
