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Organismo sugiere solución a crisis campesina

Cipres considera que con 150 millones de dólares la problemática de pobreza en las zonas rurales puede disminuir Calculan que a nivel nacional unas 15,000 familias padecen de empobrecimiento extremo Adolfo Olivas Olivas – [email protected] ESTELI.- El Centro para la Promoción, la Investigación y el Desarrollo Rural y Social (Cipres), sugirió la inversión de 150 […]

  • Cipres considera que con 150 millones de dólares la problemática de pobreza en las zonas rurales puede disminuir
  • Calculan que a nivel nacional unas 15,000 familias padecen de empobrecimiento extremo

Adolfo Olivas Olivas – [email protected]

ESTELI.- El Centro para la Promoción, la Investigación y el Desarrollo Rural y Social (Cipres), sugirió la inversión de 150 millones de dólares en un período de cinco años para resolver la problemática de las 75 mil familias que padecen pobreza extrema en las zonas rurales.

Este planteamiento fue presentado por Javier Pasquier, coordinador nacional de proyectos del Cipres, al clausurar en Pueblo Nuevo el “Proyecto de Rehabilitación Productiva”, que permitió reactivar la economía familiar a 174 mujeres de los municipios de Condega, Estelí y Pueblo Nuevo, con apoyo del organismo de solidaridad español “Paz y Sol”.

Pasquier, señaló que Nicaragua gasta anualmente la cantidad de 200 millones de dólares en la compra de alimentos, inversión que significa la tercera parte de sus exportaciones.

Representantes del Cipres entregaron a varios alcaldes segovianos el documento “Programa Productivo Alimentario para Combatir el Hambre y la Pobreza”, explicando que con una inversión de 30 millones de dólares anuales por un período de cinco años, es factible resolver el problema de la falta de alimentos en Nicaragua.

“Si las organizaciones locales, los Gobiernos Municipales, el Gobierno Nacional, los Organismos No Gubernamentales, la Comunidad Internacional, se propusieran resolver el problema del hambre, se necesitarían apenas 30 millones de dólares anuales y un año de trabajo con 15 mil familias por año (US$ 2,000 dólares por familia), para resolver en forma sostenida y permanente aquella situación”, indica la propuesta del Cipres.

Pasquier considera que el programa debería mantenerse durante cinco años para beneficiar a 75 mil familias campesinas empobrecidas (15 mil familias por año), lo que implicaría una inversión social y económica de 150 millones de dólares.

“Queremos agregar que 30 millones de dólares al año no equivale ni siquiera al 10% del dinero que los nicaragüenses recibimos anualmente como donación de la Comunidad Internacional para resolver el problema del hambre y la pobreza”, afirma el coordinador nacional de proyectos del Cipres.

El Cipres calcula que en el campo nicaragüense existen alrededor de 75 mil familias en extrema pobreza, y que podrían dedicarse a recuperar la lógica campesina y comprometerse a resolver el hambre y la pobreza de la economía rural.

Pasquier, apunta que “idealmente se necesitan al menos cinco manzanas de tierra para poder dedicarse a implementar dicho programa, aunque algunos cultivos o crianzas de animales se pueden implementar hasta en el patio de la casa, tales como la siembra de hortalizas, árboles frutales y el manejo de gallinas y cerdos”.

CONOCIMIENTO DE CAUSA

– El Cipres fundamenta su propuesta a partir de una experiencia que tuvo lugar en zonas afectadas por el “Mitch”, donde se rehabilitó a 4,000 familias campesinas, las que recibieron bienes de capital, capacitación, organización comunitaria y entrenamiento, bajo un costo aproximado de 2,000 dólares por cada una de ellas.

– La llamada “Canasta Básica” consistió en la entrega de una vaca preñada (un grupo de 15 familias tenían derecho a un toro), una cerda (un berraco por grupo de 15 familias), cinco gallinas y un gallo, semillas para granos básicos, hortalizas y árboles frutales, así como silos, y todo tipo de materiales para las porquerizas y gallineros, y sistemas de riego.

– En cuestión de meses los niños y adultos tenían en sus mesas productos como huevos, leche, cuajada, queso, carne de pollo, frutas y verduras; y al cabo de un año las familias multiplicaron su incipiente capital en aves, cerdos y vacas.   

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