Respaldemos la rebelión moral de Nicaragua

Muy buen editorial el del Diario LA PRENSA del viernes 28 de diciembre del 2001, edición 22595, alabando o ponderando que haya rebeldía dentro del régimen autoritario y corrupto establecido en Nicaragua durante los últimos años que ha pervertido las instituciones y pisoteado los principios básicos de la representatividad y dignidad de la democracia. No […]

Muy buen editorial el del Diario LA PRENSA del viernes 28 de diciembre del 2001, edición 22595, alabando o ponderando que haya rebeldía dentro del régimen autoritario y corrupto establecido en Nicaragua durante los últimos años que ha pervertido las instituciones y pisoteado los principios básicos de la representatividad y dignidad de la democracia.

No obstante, creo que no debemos quedarnos en ese nivel, sino llamar a una protesta o resistencia cívica para que el señor Arnoldo Alemán, no ocupe la Presidencia parlamentaria.

Esta protesta debe comenzar por hacer sonar las bocinas de los autos a determinada hora, golpear cacerolas también a determinada hora, para que se sepa que el pueblo no quiere a Arnoldo Alemán como presidente de la Asamblea.

De estas protestas se debe pasar a las manifestaciones cívicas, terminando frente a la Asamblea Nacional, para demostrar que no se quiere que Arnoldo Alemán siga o pretenda manejar el país desde la Asamblea Nacional, como decía en su propaganda electoral un candidato liberal, pero que iba en la casilla del Partido Conservador.

Hay que hacer un alto en el camino, esto no significa un cheque en blanco a Enrique Bolaños G., Presidente electo de Nicaragua y quien tomará posesión el diez de enero del dos mil uno, pues se le ha visto muy cerca con capitalistas, (emergentes, como se les ha dado en llamar) que se conoce que su capital es de dudoso origen y además no tiene ningún escrúpulo, en realizar cualquier tipo de operación para incrementar su capital.

Así se le ha visto cerca de un nuevo capitalista de Occidente, y hasta le nombra a un familiar en un puesto importante en una empresa del Estado, y con un banquero que su capital se sabe que de alguna forma salió al administrar las empresas del capital más fuerte de Nicaragua y adicionalmente fue denunciado su banco por haber ayudado a ocultar y traspasar dinero al ex hombre fuerte del Perú, Vladimiro Montesinos.

Arnoldo Alemán también se unió y favoreció a este tipo de capitales que no compiten legalmente con los empresarios y capitalistas locales, fueron los cubanos Reboredo y Carbonel, de quienes tanto se quejaron los miembros del Cosep.

Por tanto, manifestémonos contra las pretensiones de don Arnoldo Alemán, pero también vigilemos a los nuevos gobernantes, si no tendremos más de lo mismo.

Carlos Mora García.  

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