La encrucijada

Luis Solórzano Ante los resultados de las elecciones del 4 de noviembre donde triunfaron los pactistas PLC y FSLN, lamentablemente el pueblo no votó por la fórmula honesta Saborío-Sequeira. Arnoldo Alemán y Daniel Ortega seguirán controlando la Asamblea y por ende los demás poderes del Estado que seguirán politizados: Poder Judicial, CSE, Contraloría General de […]

Luis Solórzano

Ante los resultados de las elecciones del 4 de noviembre donde triunfaron los pactistas PLC y FSLN, lamentablemente el pueblo no votó por la fórmula honesta Saborío-Sequeira.

Arnoldo Alemán y Daniel Ortega seguirán controlando la Asamblea y por ende los demás poderes del Estado que seguirán politizados: Poder Judicial, CSE, Contraloría General de la República, los que seguirán prostituyéndose; en detrimento del proceso democratizador y de construir un Estado de Derecho.

El Partido Conservador, que tuvo el apoyo de toda la ciudadanía, en recolectar firmas para participar en las elecciones municipales y presidenciales; tenía la responsabilidad moral e historia, de encabezar una Alianza Nacional con un “Proyecto de gobierno nacional” para que la sumatoria de las organizaciones políticas y sindicales integrantes de la Alianza, más el voto de los indecisos se pudo haber enfrentado a los pactistas; pero la dirigencia del Partido Conservador no estuvo a la altura de las circunstancias, cometieron un error de cálculo, ambiciones y sectarismo, los hizo asumir posiciones excluyentes, que se anteponen al patriotismo.

El MAS propuso al Partido Conservador, que las comisiones políticas y jurídicas de las organizaciones de las alianzas, elaboraran el “Proyecto de gobierno nacional” y también la capacitación de los fiscales.

El Movimiento Auténtico Socialcristiano, MAS, le entregó al Partido Conservador más de 4 mil firmas en la RAAN y se le negó la participación; así como a otras organizaciones políticas y sindicales se les negó la participación; se repitió la historia de las elecciones del 96, donde no se pudo lograr la unificación para enfrentar las consecuencias del pacto.

Debemos organizar la alianza de la dignidad nacional.

La solución somos todos.  

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