Alemán y Balaguer

Luis B. Montoya louie3@worldnet.att.net La entrevista al Dr. Serrano Caldera publicada por el diario LA PRENSA el domingo 6 de enero del 2002 me pone a pensar que cómo un hombre como el Dr. Alemán, quien un día unió al liberalismo en Nicaragua, con su postura actual, también puede dividir a un partido que en […]

Luis B. Montoya louie3@worldnet.att.net

La entrevista al Dr. Serrano Caldera publicada por el diario LA PRENSA el domingo 6 de enero del 2002 me pone a pensar que cómo un hombre como el Dr. Alemán, quien un día unió al liberalismo en Nicaragua, con su postura actual, también puede dividir a un partido que en estos últimos 10 años ha renacido fuerte y sólido. Nadie niega que lo que el partido es actualmente se le debe, en parte a él, pero debemos darnos cuenta que los hombres pasan, porque el partido es inmortal. La historia recogerá como culpables de esta división a sus allegados.

Nuestros políticos, entre ellos su padrino, han dicho pública y repetidas veces que desista de sus pretensiones, pero él como siempre tan obstinado. Francamente es difícil hacer entender a un hombre que se cree omnipotente, mesiánico y egocentrista.

Es catastrófico que continué en la palestra político criolla. Como buen estadistas, debe retirarse y dejar que las aguas vuelvan a su cauce. Dejar que la savia nueva del partido haga su parte y él como buen hacedor se retire a ver los toros de largo y si la patria lo necesita será llamado a servir nuevamente. Miremos el ejemplo del Dr. Joaquín Balaguer, casi ciego y casi centenario es estadista de pie a cabeza, y a su edad y con sus impedimentos físicos, su voz en República Dominicana es autoridad, así que Dr. Alemán aprenda de los buenos ejemplos. Por el bien de la patria debe dejar que el país siga su curso, que sea otro el que se elija como Presidente de la Asamblea Nacional.