Infecciones vaginales

Estimada Ginecóloga:Hola tengo 17 años. Hace tiempo comencé a tener ardor y comezón vaginal, no fui al ginecólogo, luego pasó el tiempo y el malestar desapareció, pero después uno de mis labios inferiores empezó a inflamarse y tengo flujo color amarillo, son casi cuatro meses de tener esto. ¿Quisiera saber qué es? Respuesta:Tu carta me […]

Estimada Ginecóloga:
Hola tengo 17 años. Hace tiempo comencé a tener ardor y comezón vaginal, no fui al ginecólogo, luego pasó el tiempo y el malestar desapareció, pero después uno de mis labios inferiores empezó a inflamarse y tengo flujo color amarillo, son casi cuatro meses de tener esto. ¿Quisiera saber qué es?

Respuesta:
Tu carta me refleja una gran preocupación por esa secreción e inflamación que tienes en los labios y vagina y que según dices ya tienes casi cuatro meses de tenerla abundante, amarilla y espesa y que hay dolor en la región pélvica, con picazón y ardor que últimamente ha desaparecido. Otro dato que me parece importante, es que se presenta sin tener relación con tu regla y que aparentemente no es fétido.

Éste es un problema frecuente de consulta médica para los ginecólogos. Las secreciones vaginales son debidas normalmente al trabajo de las glándulas endocervicales, estas glandulitas se encuentran dentro de la vagina, en el canal de entrada al útero y su secreción que normalmente no es tan grande en cantidad la tiran hacia la vagina y no da ninguna molestia, pues por el contrario sirven para lubricar y proteger la mucosa vaginal.

Cuando se contaminan o se contrae una enfermedad, se altera la secreción, aumenta en cantidad, cambia su apariencia, se vuelve fétida y puede a producir molestias como picazón, ardor o dolor.

El 80 por ciento de las infecciones vaginales se dan por trichomonas (protozoario familia de la ameba) y Monilia (una variedad de hongo) y dan secreciones específicas que al verlas se puede hacer el diagnóstico.

La trichomona da picazón que se relaciona con las menstruaciones, antes o después de la regla hay picazón o prurito y la secreción es blanca, lechosa, espumosa (hace popitas). Además la secreción normalmente es fétida y su tratamiento es a base de Metronidazol.

Mientras, la monilia tiene cierta fetidez, da muchísima picazón, no tiene que ver con la regla y su secreción es pegajosa, blanca amarillenta, en grumos y se pega como algodoncitos en la pared de la vagina. Se trata con Nistatina. Estos dos parásitos tienen tratamiento específico.

Pero cuando hay una infección inespecífica, o es por bacteria, la secreción es amarilla, puede ser o no fétida, no hay picazón, hay dolor o irritación y lo probable es que haya una bacteria o una clamidya. En estos casos se puede intentar un tratamiento en crema local de amplio espectro como el Dalacín C en crema o el Vagil C, aplicando estas cremas una vez al día por seis a diez días en la vagina, y para control hacer cultivo de la secreción, aunque lo prudente es hacer el cultivo cérvico vaginal antes de iniciar el tratamiento y hacer los cambios necesarios a los tres días cuando sale el resultado del cultivo.

Todos estas contaminaciones o infecciones vaginales, ya sea que se traten antes o después de hacer el cultivo, deben de acompañarse de tratamiento por vía oral. Así tenemos que cuando la infección es por trichomonas se dará vía oral Flagistatina dos tabletas, dosis única por un solo día; cuando es por Monilia se debe de dar Fluconazol 150 mg. dosis única, y cuando es inespecífica se puede acompañar de una a tres dosis de Azitromicina o Septriazona de acuerdo a la intensidad del cuadro.

Además debe indicarse antinflamatorios para ayudar a disminuir las molestias y la inflamación producida por la infección.

También es importante saber que cuando uno tiene una infección vaginal, el varón normalmente es portador sano, es decir que no presenta síntomas ni lesiones visibles, pero porta la contaminación o la infección por lo que el tratamiento que se da vía oral, lo debe de tomar también el varón porque así se logra un alto porcentaje de curación y se evita la recurrencia.