Enrique RojasAP
CARACAS.- La Serie del Caribe de 2002 será recordada por la bravura de los campeones mexicanos Tomateros de Culiacán, la presencia de los estelares dominicanos Vladimir Guerrero y Miguel Tejada, y por la deficiente actuación de los representantes locales, Navegantes de Magallanes.
Pero no pocos podrían recordarla como la serie de la controversia y la inseguridad, un problema que en buena medida tomó gran dimensión por las quejas de los jugadores dominicanos sobre las medidas tomadas para su protección a la salida del estadio y reforzado después por un reporte impreciso de un diario venezolano en que se daba cuenta que el estelar Samuel Sosa sufrió el robo de unos 20.000 dólares en Caracas.
La versión difundida por el diario capitalino El Universal fue desmentida por su agente Adam Katz. El periódico citó fuentes policiales.
El comisario Sixto Peña, el segundo oficial al mando de la policía judicial, versión venezolana del FBI, dijo que un hermano del pelotero, José Antonio, reportó al cuerpo policial la pérdida de 20.000 dólares.
Los hermanos Sosa, al parecer, olvidaron el dinero en el vestíbulo de un hotel en Caracas, por ello la Policía calificó el hecho como una simple pérdida y el caso no se investigó.
Considerados como “La Cenicienta” del campeonato, los Tomateros ganaron cinco de sus seis encuentros apuntalados por la demoledora ofensiva del receptor Adán Amezcua, Jacob Cruz, Derrick White y Kit Pellow, que coronaron con una magistral actuación del abridor Rodrigo López, quien blanqueó 3-0 a Bayamón, el viernes, cuando se decretó la coronación mexicana.
Al guiar a los Tomateros a la cuarta corona de Mexico en estos eventos, Francisco “Paquín” Estrada, manager de Culiacán, se convirtió en el tercer manager de todos los tiempos que consigue dos campeonatos.
Su compatriota Benjamin Reyes (1976 y 1986) y el cubano Napoleón Reyes (1958 y 59) lo habían logrado anteriormente. Estrada era también el dirigente de los Tomateros cuando se titularon campeones en Dominicana 1996.
Los Navegantes, el equipo más popular de Venezuela, acudió a la Serie del Caribe armado con una poderosa ofensiva, pitcheo y defensa, sin embargo, ganó apenas uno de sus primeros cinco encuentros y fue eliminado dos días antes del final de la serie.
Los organizadores de la serie de Caracas, paralelamente, lamentaron un incidente en que aficionados venezolanos insultaron y arrojaron vasos con cerveza a algunos jugadores a la salida del estadio, tras lo cual reforzaron la seguridad de los equipos y más adelante no se reportaron nuevos incidentes.
Los Tigres del Licey, campeones de la República Dominicana, amenazaron con retirarse del campeonato luego que algunos aficionados gritaron improperios y lanzaron vasos con cerveza al estelar jardinero Vladimir Guerrero y otros jugadores después del partido en que los Tigres ganaron 9-5 a los Navegantes, el martes.
