- 2.526 deportistas competirán por 477 medallas en 78 modalidades
Eric NúñezAP
SALT LAKE CITY.- Con un marco patriótico, medidas de seguridad sin precedentes y una noche gélida, los Juegos Olímpicos de Invierno fueron inaugurados el viernes en la ciudad estadounidense de Salt Lake City.
Estados Unidos abrió sus brazos a la primera olimpíada blanca que se realiza en su territorio en 22 años, teniendo presente la memoria de los atentados terroristas del 11 de septiembre.
La ceremonia de apertura comenzó con un desfile de patinadores y un despliegue majestuoso de fuegos artificiales.
Los casi 55.000 espectadores en el estadio Rice-Eccles se pusieron de pie para aplaudir al presidente estadounidense George W. Bush cuando éste hizo su ingreso.
Acto seguido, ocho deportistas estadounidenses, bomberos y policías le hicieron una guardia de honor a la bandera que fue rescatada entre los escombros de los Torres Gemelas, tres días después de los atentados.
Con muchos de los espectadores derramando lágrimas, la simbólica bandera hecha jirones fue desplegada hasta el centro del estadio para que el coro del Tabernáculo Mormón entonase el Himno Nacional.
Posteriormente, se dio el desfile de las 77 delegaciones participantes en los juegos, entre ellos Argentina, Brasil, Chile, México, Puerto Rico y Venezuela.
El presidente del Comité Olímpico Internacional Jacques Rogge se encargó de expresar la solidaridad del mundo hacia Estados Unidos por los ataques terroristas.
“Su país está superando una terrible tragedia. Una tragedia que ha impactado al mundo entero”, señaló Rogge. “Estamos unidos con ustedes en la promoción de nuestros ideales comunes y la esperanza de paz en el mundo”.
“En nombre de una orgullosa, valiente y agradecida nación, declaro oficialmente inaugurados los juegos”, señaló Bush, rodeado por los deportistas.
El momento culminante de la noche fue la entrada de la llama olímpica, tras un maratónico recorrido de 20.000 kilómetros, y su encendido en el pebetero.
Esa tarea le tocó al equipo estadounidense de hockey que ganó la medalla de oro de los juegos de 1980 en Lake Placid.
Para darle más realce a la ceremonia, la ciudad amaneció con un manto de nieve de casi 10 centímetros que cubrió la Cordillera Wasatch que rodea Salt Lake City.
Los espectadores tuvieron que lidiar con vientos de 24 kilómetros por hora y temperaturas bajo cero para ser testigos de la ceremonia de tres horas que puso en marcha 17 días de competencias.
Pero el clima adverso fue lo último en la mente de los organizadores.
SEGURIDAD MILLONARIA
Un reto monumental lo constituyen las medidas de seguridad tomadas para evitar actos terroristas como los del 11 de septiembre, que mataron a más de 3.000 personas en Nueva York y Washington.
El presupuesto de seguridad alcanzó los 310 millones de dólares, haciendo de estos juegos lo más caros en la historia olímpica, y de hecho de cualquier competencia deportiva.
Cazas F-16 y helicópteros de combate Blackhawk sobrevuelan la ciudad en todo momento. Todos los vuelos desde y hacia el aeropuerto de Salt Lake fueron suspendidos por cuatro horas durante la apertura. Un total de 2.526 deportistas competirán por 477 medallas en 78 modalidades, el programa más grueso en la historia de los Juegos de Invierno.
