Él no quiere compromiso

Estimada Psicóloga:Tengo 25 años, mi caso es el siguiente, en mayo comencé una relación con una segunda pareja, ya que soy separada, esta persona me llamó mucho la atención por lo amable y detallista que era, no soy de las que se enamoran perdidamente desde el primer momento, espero conocer bien a la persona, pero […]

Estimada Psicóloga:
Tengo 25 años, mi caso es el siguiente, en mayo comencé una relación con una segunda pareja, ya que soy separada, esta persona me llamó mucho la atención por lo amable y detallista que era, no soy de las que se enamoran perdidamente desde el primer momento, espero conocer bien a la persona, pero sí le tomé cariño, con el transcurso de los meses.

Sin embargo, con el pasar del tiempo fui observando que él tenía un comportamiento muy extraño, por tal razón mis sentimientos quedaron estáticos, pero sí lo trataba con mucho cariño, él se comportaba como si tuviera otra relación, aunque siempre lo negaba y me juraba que era una persona recta y que si actuaba así es porque estaba muy ocupado.

Siempre que venían fechas feriadas o que no se trabajaba había una excusa por la que no podía estar conmigo. En estos días ha desaparecido, no me ha llamado, en realidad no deseo tener una relación con él porque creo que tiene otra pareja (y ya no me interesa confirmarlo).

Tampoco lo he llamado porque no quiero sentirme mal al darme justificaciones sin sentido o que se niegue a atenderme, pero me enoja que se comporte así, porque fui abierta con él pidiéndole que si tenía otra relación que me lo dijera y terminábamos sin ningún problema.

¿Qué me aconseja, que deje las cosas como están, cada uno por su lado sin dar explicaciones o que lo llame para hacerle saber su mal comportamiento?

No omito informarle que por cuestiones de trabajo tengo relaciones directas con la empresa que él dirige.

Respuesta:
Nunca, ninguna otra persona podrá estar más clara que vos sobre lo que querés o debés hacer. Porque el dilema no debería estar en lo que él está pensando o sintiendo, sino, en lo que vos vas a decidir con todos los argumentos en mano con lo que contás.

Las evidencias hablan por sí mismas, ¿qué más querés saber? Hablar con él sólo va a significar volver a reiniciar el juego psicológico en el que te enganchaste; siempre habrá de parte de él excusas, justificaciones y algunas salidas que respondan a sus actitudes. Y de tu parte, el tiempo, las energías y la disposición para escucharlo, y tal vez para darle otra oportunidad.

Revisá qué está pasando dentro de vos, qué fue lo que pasó en tu relación anterior, ¿qué motivos los llevaron a terminar su relación? Qué tanta presión está ejerciendo en vos, el estar socialmente estigmatizada por haber tenido una ruptura en tu relación anterior, ¿a qué le tenés miedo ahora? ¿a un segundo fracaso? Decís que no te enamorás fácilmente, pero pregúntate qué tanto te estás arriesgando con relaciones con hombres que no te dan ninguna garantía.

La actitud de él indica claramente una falta de compromiso, si acaso no es lo que estás sospechando. Es por esto que es muy importante que recordés que la relación de pareja se construye con dos, con el empuje, la disposición, el compromiso y la madurez que de ambas partes se le impregne a ésta.

La vida te dará siempre las oportunidades y va a depender de vos hacia adónde te vas a dirigir, de lo que querés y esperas de vos misma, de tus metas, aspiraciones, de qué tanto te amés vos misma. Estás joven, tenés mucho que dar y descubrir. De buscar la posibilidad de compartir tu vida con alguien que te acompañe en tu proceso de crecimiento, no que lo estanque.

Recuerda que nunca vas a estar mejor preparada para enfrentar las situaciones difíciles, si antes no alcanzaste todas tus metas, cumpliste tus proyectos, creciste como persona, como mujer libre, autónoma, con la capacidad para transformar tu vida y tomar las decisiones que te generen más ganancias que pérdidas; para que cuando las pérdidas vengan estés preparada y te lastimés lo menos posible, porque una decisión fue asumida, tomando en cuenta los riesgos.