Sobre megasalarios

Leonel A. Marín M. La sra. maría amalia robles criticó en cartas al Director de LA PRENSA, la controversia de los megasalarios (“Los sueldos en las alturas” ), publicada el 24 de febrero. Uno de los artículos más centrado en la temática, es el del señor Salvador Stadthagen. Él señala como megasalarios el hecho que […]

Leonel A. Marín M.

La sra. maría amalia robles criticó en cartas al Director de LA PRENSA, la controversia de los megasalarios (“Los sueldos en las alturas” ), publicada el 24 de febrero.

Uno de los artículos más centrado en la temática, es el del señor Salvador Stadthagen. Él señala como megasalarios el hecho que el gobierno estaría pagando a sus mandos más altos alrededor de un 20% más que el mercado laboral privado.

Hay que promulgar de inmediato una Ley de Servicio Civil y carrera Administrativa para que tengamos una verdadera austeridad y eficiencia del Estado. Ahora, el Estado tiene que transformarse de paternalista excluyente y propietario a promotor, solidario y alentador.

Sobre el artículo del Sr. Hopmann, considero que centra su controversia en las falacias que se percibe en los criterios utilizados para fijar dichos sueldos.

Una de las falacias es que se proponga tomar como base los salarios que un profesional tiene en la empresa privada. El sector público no es empresa privada. Al trabajador en la empresa privada se le incentiva con bonificaciones y estímulos.

No estoy de acuerdo que el artículo más desafortunado de la controversia sea del sacerdote Villafranca.

Quizás el artículo del sacerdote Villafranca no se situó en el contexto de los megasalarios. Pero es enriquecedor en Historia, Lingüística y Religión.

En la controversia se menciona los salarios y estipendios de los altos funcionarios, los cuales son desproporcionados en relación con los ingresos del país y el estado de miseria y pobreza de la población. Esto de estipendio en el gobierno actual, lo veo como una dieta disfrazada. De los avaros y mentirosos: ¡líbranos, Señor!