Los políticos y los cafetaleros

Thomas Salomon Ríos Escobar En matagalpa, con la nueva era del gobierno del Ing. Enrique Bolaños, Presidente de la República, todos los políticos se andan disputando fidelidad al señor presidente, lo que debiera demostrarse con hechos y con razones sobresalientes, y la principal sería: el grave problema de la crisis económica que atraviesa el sector […]

Thomas Salomon Ríos Escobar

En matagalpa, con la nueva era del gobierno del Ing. Enrique Bolaños, Presidente de la República, todos los políticos se andan disputando fidelidad al señor presidente, lo que debiera demostrarse con hechos y con razones sobresalientes, y la principal sería: el grave problema de la crisis económica que atraviesa el sector cafetalero, ya que en Matagalpa se comercializa más del 60 por ciento de la producción nacional y se beneficia más del 80 por ciento de la misma; con la situación de malos precios y bajos rendimientos generados desde hace más de dos años, es lógico pensar que la crisis se agudiza cada día más, debido a que el eje fundamental de la economía de los matagalpinos es el café.

Lo antes mencionado repercute gravemente en todos los sectores sociales, y especialmente en los obreros agrícolas que trabajan en las haciendas cafetaleras.

Pasada esta cosecha cafetalera o temporada, como le llamamos los norteños, la escasez de trabajo se va a acentuar y el problema económico del Norte será aún más grave de lo que hasta la fecha nos podemos imaginar.

A todos nos gustaría que los políticos, independientemente del color de su bandera, se abocaran a resolver esta situación con el nuevo Gobierno —lo que esperamos todos los nicaragüenses—, ya que el café por décadas fue el mayor generador de divisas y es necesario darle un voto de confianza.

Además, Matagalpa y todo el Norte necesitan de líderes capaces de hacer de nuestra región lo que en realidad es: el lugar más encantador de nuestro país, no sólo por su clima y la cultura de su gente, donde se han originado todos los conflictos y acercamientos, lugar que en la historia ha dado a Nicaragua una mayor expresión y encanto como nación y que todos debemos respetar por honor y gloria de las nuevas generaciones y por el amor que les debemos a nuestros ancestros que se partieron el alma por una vida decente.