Alanis Morissette feminista y rebelde

Si hay una Britney para las fresas y una Madonna para las que están al pendiente de la moda, ¿por qué no iba a haber una cantante para las chavas bohemias? Ese lugar lo vino a ocupar Alanis Morissette desde que sacó Jaggaed Little Pall —el disco más vendido de los noventa— en 1996. Para […]

Si hay una Britney para las fresas y una Madonna para las que están al pendiente de la moda, ¿por qué no iba a haber una cantante para las chavas bohemias? Ese lugar lo vino a ocupar Alanis Morissette desde que sacó Jaggaed Little Pall —el disco más vendido de los noventa— en 1996.

Para que ubiqués más la actitud de esta cantante canadiense, este disco se convirtió en el himno a la libertad y la rebeldía que todas las chavas tomaron como bandera. Pero unos años después, una vez que ya había lidiado con la fama, sacó Supposed Former Infatuation Junkie, su segundo disco, en el que dejaba ver un lado más espiritual que no se le conocía. Ahora, con Under Rug Swept, Alanis muestra algo más personal, mucho más íntimo, definitivamente el pretexto perfecto para platicar con ella.

En algunas reseñas te describen como una feminista enojada, ¿crees que son justos contigo?

AM: Creo que ven sólo una dimensión. Escuchando ahora Jagged Little Pill, sí suena a que era una feminista enojada, y Supposed… suena más espiritual (risas). Honestamente, no sé cómo suene éste, pero esos discos no son más que un par de pedazos del pastel que hay, y créeme que es muy grande.

Gracias a esta imagen que han creado de ti y a lo que escribes en tus canciones, ¿no te llegan a tener un poco de miedo los hombres que se te acercan?

AM: En realidad, los hombres que me tienen miedo no se me acercan (risas), los que conozco no me temen, tal vez estén un poco intrigados o confundidos con respecto a mí, pero no siento que me tengan miedo y, si lo tienen, asumo que tiene que ver más con que sea una persona famosa.

¿Ves alguna diferencia entre la música que hacen los hombres y la de las mujeres?

AM: Depende de qué hombre y qué mujer; he estado oyendo mucho a Ryan Adams y Jeff Buckley, y veo que tienen muy integrado su lado masculino con el femenino, incluso me reconocería yo misma en sus canciones; por otro lado, hay compositoras femeninas que tienen un lado masculino muy fuerte, yo me conecto con los que logran balancear ambos, pero de todas maneras creo que llega a haber una diferencia, es muy distinto un tema de Joni Mitchell a uno de Limp Bizkit (risas), pero Jeff Buckley y Tori Amos pueden tener más similitudes si los escuchas con cuidado.

¿Sigues alguna fórmula para escribir tus canciones?

AM: Usualmente tengo en mente algún tema sobre el que quiero escribir una canción, así que traigo mi diario al estudio, saco de ahí las palabras que apunté, tomo la guitarra y va saliendo la música con la letra al mismo tiempo; otras veces hago la música y dejo que ella me vaya diciendo lo que tengo que escribir, pero muchas otras veces tengo una frase larga y me digo: “Muy bien, todo esto debe entrar dentro de una canción”. Como verás, la cosa cambia.

Grabas para Maverick Records, el sello discográfico de Madonna, ¿hay alguna clase de imposición de ella hacia ti?

AM: No, alguien dijo que había ido al estudio donde yo estaba grabando para hacer recomendaciones, pero no fue cierto, ella nunca ha tratado de convencerme de hacer algo, incluso no he hablado con ella. Cuando vino la renegociación de mi contrato hablamos de que todos estábamos ganando y, en realidad, no hubo mucho que tratar porque me sentía muy bien en la compañía.

Jagged Little Pill fue el disco más exitoso de los noventa, ¿no te sientes presionada por repetir ese éxito?

AM: Sentí tanta presión en el disco pasado que hasta llegué al punto en el que le dije a la gente de la manera más atenta que se fuera al diablo y me dejaran en paz para poder hacer mis cosas (risas), es difícil inspirarse en un ambiente en el que hay tanta presión e, incluso, yo también me presionaba mucho, no podía ir a ningún lado sin que alguien me preguntara: “¿Cuándo va a salir tu próximo disco?”; no me quedaba más que callarlos (risas), aunque no era una pregunta malintencionada, no era lo que necesitaba. Pero para este disco sentí que era un capítulo nuevo, no era una respuesta a nada como pasó con el anterior, habla más de mi vida, eso es bueno.