Jubilado frustrado

Fernando A. Malespín Ferreti El trabajador que vive de un salario y cumple sus obligaciones con el Seguro Social, sólo puede pensar con ilusión que al llegar la vejez dependerá de una pensión digna. Hace diez años el INSS revalorizó mi pensión de C$6,400.73 a C$1,659.10, no pedí revisión en el plazo de 30 días […]

Fernando A. Malespín Ferreti

El trabajador que vive de un salario y cumple sus obligaciones con el Seguro Social, sólo puede pensar con ilusión que al llegar la vejez dependerá de una pensión digna.

Hace diez años el INSS revalorizó mi pensión de C$6,400.73 a C$1,659.10, no pedí revisión en el plazo de 30 días y el INSS me quitó lo ganado durante 28 años.

Ahora, sólo por servicios de agua, luz y teléfono pago la cantidad de C$1,876.57.

Mi salario promedio mensual anterior a la jubilación fue de C$8,634.46, equivalente de US$863.45.

Si así es el presente, ¿cómo será mi futuro? Desgraciadamente a mi edad, 77 años, nadie me ofrece trabajo.

Mi vida está triste y golpeada mi dignidad. No deseo a ningún ser humano la frustración que siento en lo más hondo de mi alma porque en vez de atender a mi familia tengo que aceptar sus favores para sobrevivir. Sólo Dios llena mi desesperanza y me fortalece.

Espero que la Comisión Jurídica nombrada por el señor presidente de la República, ingeniero Enrique Bolaños Geyer, analice mi caso para que no se repita jamás en el futuro con ningún jubilado.

Jubilado No. 24