- Reitera no más ayuda a gobiernos que apañen la corrupción
Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
El embajador de los Estados Unidos, Oliver Garza, aseguró ayer que su país no pretende una “cacería de brujas”, al negar que exista una lista de personas a las que se les pretenda cancelar visas por estar ligadas a casos de corrupción, tal como lo establece una ley estadounidense.
“El tema de la corrupción es un tema que viene desde mucho atrás. El año pasado en octubre se aprobó una ley que permite negar la visa estadounidense o el ingreso al país a aquellas personas que se consideren sospechosas de participar en robos a las urnas del Estado. Eso se ha aplicado a un caso aquí, es famoso y habrá otros. Pero no hay tal cosa de una lista, nosotros no andamos cazando a gentes, cuando nos llega un caso y hay suficiente información en particular lo pasamos a (…) revisión”.
El único caso al que se refirió Garza, es el del ex director general de Ingresos, Byron Jerez, al que se le vincula con sospechas de lavado de dólares en Estados Unidos y señalado aquí en Nicaragua de varios actos de corrupción.
El diplomático explicó que la ley que niega la visa a personas vinculadas con actos de corrupción sólo es aplicable a estas personas y no involucra en ningún momento a sus familiares.
TEMA A REUNIÓN CON BUSH
Garza aseguró que el tema de la corrupción es de tal importancia que él espera sea abordado en la próxima reunión del 24 de marzo, en donde Centroamérica y Estados Unidos discutirán aspectos para la posible firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC).
Sin embargo, el diplomático advirtió que su país no prestará más apoyo financiero a aquella nación que se compruebe que tolera la corrupción y la malversación de los fondos de cooperación estadounidense.
“Es sumamente difícil poder seguir justificando a nuestro Congreso que se siga poniendo dinero para apoyar a un país cuando éste no se organiza para limitar las pérdidas de sus propios ingresos. Esta política no es nada nuevo”, dijo Garza.
Explicó que en el caso de la ayuda monetaria que los Estados Unidos presta a otros países, es un dinero que se facilita con la condición de que si los fondos se desvían o se salen de las bases del contrato, es el deber de cada gobierno regresarlo. “Ese es el compromiso que tenemos con cada país” agregó.
Sin embargo, expresó que a su juicio Nicaragua está haciendo lo correcto de acuerdo con la política establecida por los Estados Unidos, en referencia al tema de la corrupción.
