- “Es momento de que el café nuestro valga por la importancia que tiene, por nuestro trabajo y nuestra calidad”, dice productor
- Café especial goza de buen precio
Martha Danelia [email protected]
Ante la crisis que vive actualmente el sector cafetalero por la caída del precio internacional del “Grano de Oro”, la Asociación de Cafés Especiales de Nicaragua (ACEN) está proponiendo como alternativa revolucionar la producción cafetalera, cambiando las técnicas de cultivo, con el objetivo de mejorar su calidad.
“En los momentos de crisis se presentan oportunidades, y creemos que con el espíritu luchador y revolucionario que existe en Nicaragua, vamos a contribuir a hacer la revolución del café de calidad y de mercadear de una manera alternativa nuestro producto donde realmente lo valoricen”, expresó Roberto Bendaña, representante de ACEN.
Precisamente esta asociación, con el apoyo del Programa Nacional de Competitividad y TechnoServe, está convocando al concurso “La Taza de la Excelencia”, reconocido evento internacional que se realizará en Nicaragua en los meses de marzo y mayo, en el cual pueden participar todos los productores del país.
Este concurso tiene como objetivo premiar la calidad del café nicaragüense, lo que permitirá entrar al mercado de los cafés mejor pagados del mundo.
Byron Corrales, representante de las cooperativas de pequeños productores cafetaleros, anunció que este sector ya está procesando en los beneficios secos los lotes de café para participar en esta competencia, “para poder ofertar la calidad de nuestro café hacia los mercados”.
“Ya es momento de que el café nuestro valga por la importancia que tiene, por nuestro trabajo y nuestra calidad; porque no es posible en este desorden de precios injustos que de una libra de café, donde salen de 30 a 40 tazas y donde los consumidores pagan por esa taza tres dólares, aquí en Nicaragua el precio del café se paga a los productores a 30 dólares el quintal, cuando una libra de café genera más de cien dólares”, comentó Corrales.
En ese sentido consideró la necesidad de reconocer el valor de la taza de café. “Por eso estamos trabajando miles de productores, y en nuestras cooperativas hemos hecho una iniciativa donde ya estamos procesando más de 300 mil quintales, desarrollando esta actividad de mejorar la calidad, porque la calidad para nosotros significa todo un proceso desde la finca, desde el mejoramiento del beneficiado húmedo”, agregó Corrales.
Es del criterio que la “búsqueda de una caficultura sostenible será posible en la medida en que podamos mantener esos cafetales bajo sombra y donde adoptemos una nueva tecnología que nos permita bajar (el uso de) los insumos, bajar costos (para) que podamos competir con los precios del mercado”.
No obstante, reconoció que esto significará desarrollar todo un movimiento innovativo en la tecnología del café que tiene que ver con cómo aprovechar al máximo todos los recursos naturales.
“Todo lo que podría ser una tecnología para mantener un equilibrio biológico y tratar al máximo de evitar una dependencia tecnológica de muchos insumos que hasta el momento nos ha llevado a montar costos muy grandes, hay tecnologías que llegan a 100 y 125 dólares para producir un quintal, y hay tecnología que se adapta hasta 40 dólares (el costo) por quintal”, agregó.
CALIDAD DETERMINA PRECIO
Según Roberto Bendaña, representante de la ACEN, los cafés especiales obtienen un buen precio en el mercado internacional por la calidad del mismo.
“Por ejemplo, en Guatemala, en una subasta el precio más bajo que se vendió fue a 200 dólares por quintal, el promedio fue de 400 dólares y el más alto fue de 1,100 dólares por quintal en un tiempo donde el precio (internacional del café tradicional) está a 50 dólares. Estamos conscientes de que esto es únicamente el pico de la pirámide”, ejemplificó Bendaña.
Sostuvo que este tipo de café requiere un trato excepcional que inicia por cortar el café rojito, lavarlo muy bien, clasificarlo bien en el beneficio húmedo, y darle un secado sumamente cuidadoso.
El productor Byron Corrales explicó que el café especial tiene estándares que reúnen puntajes por su aroma, cuerpo, acidez, complementados con la conservación del medio ambiente.
Corrales resaltó que el café nicaragüense es excelente. “Lo que nos ha pasado es que hemos sido tímidos en el mercadeo. Hemos esperado que los consumidores y los compradores vengan a Nicaragua a buscar nuestro café; (pero) entre más difícil se la pongamos a nuestros compradores, menos nos van a pagar”, comentó Corrales.
