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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Los hospitales tratarán de paliar el desabastecimiento que padecen, con fondos propios, no así los centros y puestos de salud, que no cuentan con ingresos adicionales.

Hospitales financiarán crisis con “caja chica”

Minsa entregó cheques por 80,000 córdobas para que hospitales de referencia nacional hagan su propia compra de emergencia y mantengan cirugías Centros hospitalarios enfrentan falta de medicamentos con sus cajas chicas Amalia [email protected] Más que con el presupuesto que les asigna el Ministerio de Salud, los hospitales enfrentarán la falta de medicinas con la caja […]

  • Minsa entregó cheques por 80,000 córdobas para que hospitales de referencia nacional hagan su propia compra de emergencia y mantengan cirugías
  • Centros hospitalarios enfrentan falta de medicamentos con sus cajas chicas

Amalia [email protected]

Más que con el presupuesto que les asigna el Ministerio de Salud, los hospitales enfrentarán la falta de medicinas con la caja chica de sus “fondos propios” y con los pagos de la población.

Eso, luego que se conociera que el Ministerio de Salud (Minsa) dispone de menos de 100 millones de córdobas para comprar insumos médicos en este año.

Para el Hospital de la Mujer, Bertha Calderón, los ingresos propios significan entre 200,000 y 250,000 córdobas al mes.

Mientras que en el Roberto Calderón el servicio diferenciado deja una rentabilidad mensual que fluctúa entre los 300,000 y 400,000 córdobas al mes, explicó su director Adolfo Gaitán.

Esos ingresos extras de los hospitales se derivan de lo que cobra el hospital por los servicios médicos que presta a la gente que puede pagar, de forma directa o a los asegurados de Empresas Médicas Previsionales (EMP).

Aunque es una fuente de ingresos segura, muchas EMP deben cifras cuantiosas a los hospitales.

La mayor parte del dinero que se logra por la venta de servicios hospitalarios se invierte en la compra de medicinas y seguirá siendo así en el transcurso del año, según confiaron las autoridades de los centros asistenciales consultados.

INTERCAMBIAN

Pero aun disponiendo de esa caja chica los hospitales no compran gran cosa.

En el Bertha Calderón, sus autoridades calcularon que se adquiere un 20 por ciento de las medicinas que se necesitan, estimó Marcelino Pérez, médico director de dicho hospital.

Pérez dijo que con lo que ellos compran y lo poco que manda el Minsa, se cubren a cabalidad las cirugías programadas y las emergencias al mismo ritmo de años anteriores.

Distinta es la realidad del Roberto Calderón. Allí se interrumpió la programación desde mediados de febrero.

Gaitán dijo que en enero se cumplió el 85 por ciento, pero en estas últimas semanas la carestía de insumos ha frenado el ritmo de operaciones. En ese centro asistencial lo que se tiene se deja para las urgencias. Para sobrevivir los hospitales han intercambiado insumos entre sí.

CENTROS DE SALUD INDEFENSOS

La disposición de una caja chica no es pareja en todo el sistema de salud. A diferencia de los hospitales, que prestan servicios diferenciados, los centros y puestos de salud no cuentan con esa fuente de ingresos extra.

Acaso el pago de licencias sanitarias, reconoció Oscar Jarquín, director del Silais (Sistema Local de Atención Integral en Salud) Managua.

No obstante, Jarquín espera que el Minsa consiga los recursos para enfrentar el desabastecimiento.

FRAGMENTO DE LA ESCASEZ

Los hijos de Antonia Ocampo supieron de la escasez de medicinas en los hospitales, ayer, cuando los mandaron a comprar los fármacos que su madre necesita.

Hasta las cuatro de la tarde, María Adilia Rostrán daba vueltas con la receta en la mano en la entrada del Roberto Calderón.

“Se necesitan 300 córdobas y no los tenemos. Sólo hemos ajustado 20 córdobas”, dijo Rostrán, una de las hijas de Ocampo que estaban en las afueras del hospital.

Ranitidina es una de las drogas que le indicaron a Ocampo, de 75 años, pero que el hospital no tiene.

La desproporción entre lo que necesitan y lo que tienen los hijos de la enferma es similar a la del Minsa, que requiere de por lo menos siete millones de dólares para solventar la demanda médica de la población, pero sólo dispone de 78 millones de córdobas.  

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