- Presidente Enrique Bolaños expresa compromiso por reactivar zonas desminadas
Consuelo Sandoval [email protected]
El presidente Enrique Bolaños recibió ayer del ministro de Defensa, José Adán Guerra, y del jefe del Ejército, Xavier Carrión, el acta que declara al departamento de Chinandega como territorio libre de minas antipersonales, durante la novena destrucción de 15,000 artefactos mortíferos almacenados.
“Nuestro esfuerzo por superar la pobreza y fomentar el crecimiento económico del país, nos obliga a reactivar las zonas desminadas para que haya producción y prosperidad en los hogares rurales y que los niños puedan correr libremente por los valles y cañadas, sin que sus pasos inocentes sean amenazados por los odiosos resabios del pasado bélico”, expresó el mandatario.
Luego de dictar su discurso, el ingeniero Bolaños dio la orden para explotar la primera carga de minas que al estallar elevó una enorme llamarada, y la onda expansiva causó la vibración de las instalaciones castrenses y el estremecimiento de los asistentes al evento militar.
Guerra informó que de un total de 135 mil minas en arsenal, todavía quedan pendientes por destruir 28,313 artefactos, los cuales serán eliminados en los meses de junio y septiembre. De las 135,643 minas que estaban enterradas se ha avanzado en un 64 por ciento.
Aseguró que hasta la fecha se han destruido más de 73,000 minas plantadas, que representan el 53.84 por ciento de cumplimiento del compromiso que asumió Nicaragua con la Comunidad Internacional.
Agregó que hasta la fecha se han despejado más de 2 millones 400 mil metros cuadrados de terrenos aptos para producción agrícola o ganadera, y se avanza de acuerdo con el calendario establecido, en la limpieza y certificación de ejes carreteros, puentes, torres de alta tensión y estaciones repetidoras.
MODELO MUNDIAL
El representante de la Organización de Estados Americanos (OEA), Sergio Caramagna, calificó a Nicaragua como modelo mundial su esfuerzo por librar su territorio de minas mortíferas.
Según el diplomático, el proyecto para la destrucción total de las minas que culmina en el año 2005, supera los 25 millones de dólares, que, en su mayor parte, está siendo aportado por la Comunidad Internacional.
Abogó para que los países donantes reafirmen su respaldo sostenido a Nicaragua, para acabar con ese sacrificio que ha costado al pueblo nicaragüense 800 víctimas civiles sobrevivientes y la pérdida de 8 militares, cifras que no incluyen las personas fallecidas entre la población por falta de registro.
A la realización de la novena destrucción de minas, realizada en el Batallón de Infantería Mixta del Segundo Comando Regional Militar, ubicado en Villanueva, Chinandega, asistieron representantes de las misiones diplomáticas y militares acreditadas en el país.
