Clarisa AltamiranoCORRESPONSAL/[email protected]
Masaya es uno de los departamentos que presenta altos índices de violencia intrafamiliar y sexual cometidos contra mujeres y niños. Ante esta realidad, organizaciones feministas trabajan en programas de reflexión con mujeres víctima de violencia intrafamiliar, para ayudarlas a defender sus derechos, recapacitando a través de género e identidad.
Fátima Alvarado coordinadora del Colectivo de mujeres de Masaya, explicó que además de asistencia sicológica, brindan acompañamiento en los juzgados, cuando es necesario. Asimismo, trabajan en educación de adultos a través de programas de alfabetización, donde enseñan con metodología participativa feminista y el aprendizaje se desarrolla de manera dinámica.
Explicó que el proyecto de la Comisaría de la Mujer, segunda fase, en el área primaria trabaja en asesoría legal e intervención en situación de crisis, mientras el área secundaria consiste en dar seguimiento a las víctimas.
LA VIOLENCIA EN CIFRAS
Datos suministrados por la Comisaría de la Mujer reportan 287 casos relacionados con violencia, 110 de maltrato psicológico, y 88 casos de maltrato físico y 46 delitos sexuales denunciados por las víctimas.
Elia Palacio Jiménez, responsable de sicología de la comisaría de la mujer en Masaya, dijo que los días de mayor incidencia en los delitos sexuales son los domingos con un 16 por ciento en las horas comprendidas entre las 12 de la noche. y 4:00 a.m.
Agregó que estos delitos son cometidos principalmente por familiares y personas allegadas a la familia. El 80 por ciento de la violencia intrafamiliar se efectúa en la casa de habitación, dijo.
El 45 por ciento de las víctimas de violencia intrafamiliar son amas de casa, quienes dependen directamente del agresor, el 13 por ciento de las víctimas son empleadas, el 16 por ciento son comerciantes que trabajan en el mercado y el 25 por ciento son estudiantes, manifestó.
MAYOR VIOLENCIA EN LA CIUDAD
Elia Palacio Jiménez, responsable de sicología de la Comisaría de la Mujer en Masaya, detalló que la zona urbana presenta el 56 por ciento de violencia intrafamiliar y la zona rural el 44 por ciento.
Sin embargo, estos datos podrían no reflejar la realidad ya que en la zona rural estos delitos no son denunciados por razones culturales y económicas, dijo.
“En el campo tienen la mentalidad que la mujer se tiene que someter a los hombres y le tiene que aguantar porque es su marido… la parte cultural refuerza la violencia”, comentó.