Gustavo Ortega [email protected]
Actualmente 815 millones de personas sufren de malnutrición crónica en el mundo, de las cuales 54 millones habitan en América Latina y el Caribe, señaló Jacques Diouf, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), durante la 27ma Conferencia Regional del organismo que ayer concluyó en La Habana, Cuba.
Información facilitada por la sede de la FAO en Nicaragua, agrega que el alto funcionario afirmó que “a menos que haya mejoramientos sustantivos en la disminución del hambre y la malnutrición, será imposible alcanzar niveles apreciables en otros campos de la lucha contra la pobreza como son la salud y la educación”.
Agregó que la población que vive en condiciones de pobreza en la región se estima en 211 millones de personas.
“La agricultura tiene una importancia estratégica para la vida social y económica de los países del continente latinoamericano y del Caribe”, advirtió Diouf, sin embargo, enfatizó que en la última década, el crecimiento del sector agrícola en la región ha sido “débil y errático”.
Cifras de la FAO indican que en el año 2000 la agricultura mundial creció 2.7 por ciento, el año anterior había crecido 4.2 por ciento.
Diouf, quien arriba a Nicaragua el miércoles, señaló que la FAO en Latinoamérica y el Caribe tiene cuatro prioridades: seguridad alimentaria, fortalecer el comercio internacional, la gestión sostenible de los recursos naturales y el desarrollo rural.
En el aspecto de seguridad alimentaria, el funcionario estableció tres áreas de interés: mejorar la producción de alimentos, garantizar su distribución equitativa y asegurar la estabilidad en el acceso a los alimentos.
Para esto la FAO ha reforzado su Programa Especial de Seguridad Alimentaria (PESA), que en el caso de Nicaragua está instalado en tres municipios: Villanueva (Chinandega), La Conquista (Carazo) y San Francisco Libre (Managua) y es desarrollado con apoyo de la cooperación española.
