- Contiene atención social a grupos vulnerables, aseguramiento de producción de granos básicos y el uso de tecnología
- Plan de acción identifica ocho grandes programas, orientados según zonas de afectación agroclimática
Mayda Isabel MeléndezEspecial para LA [email protected]
El Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For) oficializó ayer una estrategia para enfrentar los efectos adversos que podría provocar la instalación de una sequía en el próximo invierno, teniendo como acciones directas la atención social y el aseguramiento de la producción de granos básicos.
Martha Loyman, directora general de estrategias territoriales del Mag-For, aseguró que la estrategia presentada identifica acciones de atención a corto y mediano plazo, basados principalmente en elementos como la atención social de grupos más vulnerables, aseguramiento de la producción de granos básicos para satisfacer la demanda nacional y el uso de tecnologías adecuadas al medio, entre otros.
La “estrategia para el manejo de la sequía” pretende ayudar a la toma de acciones preventivas y reducción de los posibles efectos en la actividad agropecuaria y el medio rural nacional.
El plan de acción identifica ocho grandes programas, orientados según las zonas de afectación agroclimática. Algunos de estos programas son: granos básicos, atención ganadera, ayuda alimentaria, abastecimiento de agua, asistencia técnica y protección de recursos naturales.
Por su parte, Telémaco Talavera, rector de la Universidad Nacional Agraria (UNA) y secretario de la Fundación para el Desarrollo Agropecuario y Forestal de Nicaragua (Funica), recomendó la ejecución de políticas de corto, mediano y largo plazo, “para no ir actuando de manera coyuntural ante fenómenos previsibles y reducir la vulnerabilidad”.
EL NIÑO: 70 POR CIENTO
Telémaco Talavera, rector de la Universidad Nacional Agraria (UNA), recordó que las probabilidades de que se desarrolle El Niño son de un 70 por ciento, “pero aún antes de que se desarrolle, en el segundo semestre, en las zonas del Pacífico y Norte Central, la probabilidad de que exista una sequía en el primer trimestre es alta”.
Consideró que si a este hecho le sumamos la posibilidad de que El Niño se desarrolle en el segundo semestre, las consecuencias serían críticas desde varios puntos de vista.
Destacó el problema de escasez de agua para consumo que ya enfrentan muchos municipios, principalmente los ubicados en las zonas de Occidente y Norte Central.
Esto a su vez provoca que además de que la población tenga que caminar grandes distancias para obtener el líquido y debido a su mala calidad, padezca enfermedades con la consecuente falta de trabajo agrario.
