- Madre alega negligencia médica
Maryórit GuevaraEspecial para LA [email protected]
Por supuesta negligencia médica ocurrida durante el parto de su segundo hijo, la señora Flor de María Valle Montenegro, de 33 años, interpuso una denuncia en contra del Hospital de la Mujer “Bertha Calderón”, en la Estación Tres de la Policía de Managua.
Flor de María alega que los doctores que la atendieron en labor y parto son los culpables de la muerte de su bebé.
“Me atendieron por última vez el 20 de febrero de este año, a las 2:00 p.m. Me hicieron un ultrasonido, observaron que el feto se encontraba con poco líquido amniótico, pero lo demás estaba normal, por lo que el Dr. Úbeda sugirió que me realizara un monitoreo fetal”, declaró.
El monitoreo realizado en la clínica del Dr. Armando Marenco Aguilar, el 21 de febrero, certifica que el feto tenía poco líquido amniótico, y que tenía el cordón umbilical enrollado en el cuello, por lo que le sugieren someterse a una cesárea de inmediato.
TRES HORAS DESPUÉS…
Doña Flor afirma haber ingresado a la sala de emergencias el mismo día a las 2:00 p.m. y que le realizaron los preparativos para practicarle la cesárea, pero fue hasta las cinco de la tarde cuando se le acercó un médico para examinarla y se dio cuenta que el bebé ya estaba muerto.
“Cuando estaba en la camilla, llegó un doctor y me dijo que el quirófano estaba ocupado. Como a eso de las tres yo comencé a sentir contracciones y hasta las cinco me dijeron que estaba muerto”, aseveró.
A las siete de la noche se le efectuó un ultrasonido obstétrico que reveló la falta de existencia de movimientos corporales y respiratorios, concluyendo que la criatura había muerto, por lo que se le efectuó un parto natural.
ERA IMPREDECIBLE
El subdirector de atención médica del “Berta Calderón”, Víctor Mantilla, presentó la versión del hospital.
Dijo que la cesárea se recomienda cuando hay falta de líquido amniótico, puesto que es el alimento del bebé y no necesariamente porque tenga el cordón enrollado.
“El niño estaba dentro de límites normales, lo que pasa es que en el transcurso de estar en la sala de parto, a pesar de estar monitoreada, ella desarrolla un trabajo de parto bien rápaido, y eso no lo podemos programar. El fallecimiento del bebé se da en una forma impredecible”, expresó.
Advirtió que ella fue recibida en emergencia, se le realizó el diagnóstico y se ordenó la cesárea, además de ingresarla a alto riesgo obstétrico, pero era imposible predecir si el bebé se ahogaría durante el parto, detallando que el ultrasonido es sólo un método de apoyo y no de certeza.