- Las casas serán construidas con madera tumbada por el gorgojo descortezador, procesada y curada
Silvia González Siles/Corresponsal [email protected]
JINOTEGA.- Un proyecto de 1,250 viviendas para familias pobres de la zona rural de Jinotega, valoradas en un millón 250 mil dólares, fue inaugurado de forma simbólica por el vicepresidente de Nicaragua, José Rizo Castellón, el pasado martes en el municipio de San Rafael del Norte.
Las viviendas fueron gestionadas a través de la Vicepresidencia y serán financiadas por la fundación americano-nicaragüense y la cooperación japonesa, así como también por el Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom) y la Cruz Roja.
Al acto de entrega asistieron la esposa del vicepresidente Fabiola de Rizo, beneficiarios, autoridades departamentales y los alcaldes de los Municipios de Jinotega, San Rafael, Yalí, La Concordia, Pantasma y El Cuá-Bocay, cuyos municipios están incluidos en el plan habitacional.
BENEFICIARIOS CONSTRUIRÁN SUS PROPIAS CASAS
Rizo indicó que las viviendas serán construidas de madera nacional, haciendo uso de la madera de pino para aprovechar los recursos naturales que han sido destruidos por el gorgojo descortezador en Nueva Segovia, la que será previamente procesada y curada.
Los beneficiarios deberán construir sus viviendas, ya que sólo se les facilitará el material y se les capacitará previamente para que puedan construirlas con facilidad, dijo el vicepresidente.
Agregó que el propósito del Gobierno no es construir viviendas y entregar las llaves, sino que cada beneficiario trabaje para que pueda obtenerla.
REQUISITOS
Según el vicepresidente José Rizo, las viviendas serán construidas en zonas cafetaleras afectadas económicamente y en las zonas secas donde las familias perdieron sus cosechas.
Se prevé que las casas, valoradas en 1,000 dólares cada una, se construyan en tres días.
Los beneficiarios de las viviendas deberán demostrar que tienen más de cinco años de residir en el lugar, vivir en una vía de acceso y tener título de la propiedad que los acredite como legítimo dueño del terreno donde se construirá la casa.
Las actuales viviendas de los beneficiarios deben ser de plástico y ripios, estar deterioradas en un 60 por ciento o que su vida útil haya caducado. Las casas serán construidas de madera, techadas de zinc, y embaldosadas.
