- Hasta ahora, ha aprovechado la oportunidad
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Cuando el manager de los Marlins, Jeff Torborg, preguntó a Oswaldo Mairena si estaba listo para trabajar el mismo martes cuando fue ascendido a las Grandes Ligas, el tirador pinolero no vaciló en responder afirmativamente.
“A eso vine señor”, dijo el nica, aunque en el fondo, estaba un poco agotado. A lo sumo había dormido dos horas después de viajar desde Portland, Oregon y cruzar la nación de costa a costa, para aterrizar en San Luis, Missouri.
Mairena tomó el avión a las 9 y 30 de la noche del lunes y arribó a San Luis a las 10:30 de la mañana del martes, tras una breve pausa en Atlanta. Pero sobre todo, estuvo claro que estaba ante la oportunidad de su vida y no fallaría.
“Después de cinco años en las ligas menores y de haber conocido la diferencia luego de la breve experiencia que tuve con los Cachorros, me he dicho a mí mismo que de aquí no me bajarán fácil. Vengo a echarlas todas”, afirma el nica.
Desde la noche del miércoles, Oswaldo está en Milwaukee. Y como lo probó en la serie contra San Luis, ha llegado listo para ofrecer su mejor esfuerzo, en un afán de lanzar su carrera a los primeros planos tras una larga lucha.
-Tu ascenso nos ha asustado a todos, ¿vos lo esperabas?
“No. Uno siempre está pendiente qué está pasando arriba (en el equipo grande) pero no pensé que tras la lesión de Josh Beckett, que es abridor, me llamaran a mí. Sin embargo cuando lo supe, me emocioné y aquí estoy”, dice a LA PRENSA.
-¿Cómo te llegó la noticia, quién te lo dijo?
“Yo llegué como todos los días temprano al campo y Claudio Vargas, compañero en el equipo me dijo, te llaman de la oficina, vas para las Grandes Ligas. No lo creía, pero el manager me confirmó y me sentí muy feliz”.
-¿El aspecto emocional cómo funcionó en tu primera salida?
“Cuando me enviaron a calentar, me dije este es el chance que he esperado toda mi vida y no lo voy a desperdiciar ahora. Tomé todo con calma, me concentré y después de que saqué el primer out, dije, voy de viaje, y así fue”.
-Has llegado. Lo difícil será sostenerse.
“De eso estoy claro, pero si continúo lanzando como hasta ahora, bajarán a otro y no a mí cuando regrese Beckett. Quizá lo más importante es que estoy demostrando que les puedo ayudar y el manager lo sabe”.
-¿Te ha comentado algo Torborg?
“Cuando lancé en el spring training, no me lo dijo a mí, pero Ramón Castro, el catcher, me indicó que le había gustado la forma como lanzo. Y ahora que lo hice de nuevo, me dijo que apreciaba mi valentía y habilidad”.
-¿Sentís realmente que podés quedarte ahí?
“Por supuesto, lo único que yo necesitaba era un chance y los Marlins me lo han dado. Yo he sido un pelotero muy criticado en Nicaragua porque no estaba las Mayores, pero ahora estoy probado que sí puede lanzar”.
¿QUÉ PASÓ EN ESTELÍ?
“Hay gente que no lo cree, pero en Estelí traté de hacer lo mejor que pude. Me hubiera gustado haberle ayudado más a ese equipo, pero hubo factores como la mala suerte y los jueces que me lo impidieron”.
“La gente se enreda creyendo que la liga de Nicaragua es suave, pero hay que meterle candela, sino te sacan a palo. Uno tiene que cuidarse mucho y entrenar duro y en eso a lo mejor fallé un poco”, afirmó.
