- El mejor delantero y el mejor arquero en duelo
Oscar GonzálezEFE
YOKOHAMA, JAPÓN.- El brasileño Ronaldo y el alemán Oliver Kahn vivirán, el próximo domingo en Yokohama, un duelo de gigantes entre el mejor delantero y el mejor guardameta, con el título mundial en juego.
Será un duelo de opuestos. El mejor ataque frente a la mejor defensa, la improvisación contra el carácter, la alegría frente a la concentración. Ronaldo necesita divertirse para rendir y Kahn precisa asustar, pero ambos han seguido una trayectoria paralela en su ascenso a la cumbre en este campeonato.
Los dos se han levantado del suelo, tras sufrir momentos amargos.
Ronaldo ha tenido que luchar contra todos los que le consideraban un “ex jugador” y Kahn contra los que ponían en duda no sólo su estado de forma, sino su capacidad de liderazgo.
Su influencia en el éxito de sus equipos ha ido más allá del mero dato estadístico de que Ronaldo sea el máximo goleador (6) y o que Kahn haya convertido al conjunto alemán en el finalista que menos tantos ha encajado (uno), desde Holanda en 1974.
Alemania sólo se tuvo que preocupar por marcar un gol, porque su guardameta le mantuvo a flote. Brasil, al contrario, no tuvo más que esperar la irrupción de Ronaldo, las veces que hiciese falta.
Kahn ha tornado las críticas en elogios, después de que se le culpase de la goleada sufrida en Múnich, ante Inglaterra (1-5), en la fase de clasificación.
Suplente en dos Campeonatos del Mundo, Kahn parecía viejo y falto de reflejos a comienzos de año. Por eso, se criticó a Rudi Voeller cuando decidió que fuese el capitán del conjunto. No tenía el carisma de Lothar Matthaeus, ni podría animar a sus compañeros desde la portería, dijeron sus críticos.
Seis meses después, nadie duda de que es el artífice del acceso a a la final de Alemania, él único que no ha sufrido las iras de Franz Beckenbauer.
“Si metiésemos a todos los jugadores alemanes, salvo a Kahn, en un saco y lo golpeásemos no nos equivocaríamos. Daríamos siempre a alguno que lo merece”, llegó a decir el “kaiser”.
“Casi todos los delanteros del mundo sienten miedo ante él, por eso fallan”, opinó el técnico Udo Lattek, mientras que el ex internacional Juerguen Klinsmann ha sentenciado: “gracias a Dios, tenemos a Kahn”.
Hasta el técnico alemán, Rudi Voeller, no oculta que sin el guardameta del Bayern Múnich, su equipo no hubiese alcanzado la final.
“Sabíamos que si queríamos avanzar en el Campeonato necesitaríamos a un fantástico Oliver Kahn y él nos ha salvado”, dijo Voeller.
Ronaldo también se ha sacado la espina tras dos interminables años de sufrimiento, cuando todos dudaban de que volviese a ser el “fenómeno” que deslumbró al mundo.
SALIÓ DEL HOYO
El delantero del Inter cayó en el pozo tras la final del Mundial de Francia’98, que disputó poco después de sufrir un extraño acceso de epilepsia, y parecía que no podría salir.
Su convocatoria también le generó críticas a Luiz Felipe Scolari, porque apenas había jugado en los dos últimos años y no volvió a disputar un encuentro completo hasta que se enfrentó a Costa Rica, el pasado 13 de junio.
Dos semanas después, es el máximo candidato a lograr la Bota de Oro como máximo goleador y acapara elogios, después de marcar el tanto de la victoria en la semifinal frente a Turquía.
Ronaldo asegura que no le interesa ser el máximo goleador, sino que Brasil gane el título. “Sólo voy a realizarme completamente cuando gane el pentacampeonato”, dijo antes del Mundial.
El domingo, en el Estadio Internacional de Yokohama, Ronaldo y Kahn vivirán un intenso duelo. El éxito de sus respectivas selecciones dependerá de quién se imponga.
