Juan Rodríguez [email protected]
Diabetes tipo II, prostatitis crónica, piedras en la vesícula, problemas cardíacos, dislipidemia, signos convulsivos permanentes, cardiopatía, dolor en los tendones de los hombros y gastritis medicamentosa, son entre otras las enfermedades que mantienen postrado desde hace un año y 25 días al ex jefe policial Róger Ramírez, en una sala del Hospital Lenín Fonseca.
Ramírez fue detenido por la Policía Nacional el 6 de noviembre de 1999, acusado de tráfico de estupefacientes, sin embargo, ha pasado más tiempo en el hospital que en la cárcel, ya que según los médicos del centro hospitalario necesita atención especializada.
El doctor Ernesto Bone, internista del Lenín Fonseca, le ha dado seguimiento a las enfermedades de Ramírez y explicó que “éste es un paciente crónico con múltiples enfermedades y a pesar que es joven, se mantiene en estado delicado”.
Aseguró también que uno de los problemas más graves que enfrenta el reo, son las convulsiones crónicas que padece producto de varios charneles que tiene en la cabeza. “Por eso trata de permanecer acostado, en una silla mecedora, o en una silla de ruedas”, señaló.
COSTEA SUS MEDICINAS
Al ser abordado por LA PRENSA en una sala del hospital, Ramírez recordó con suma precisión que tiene un año y 25 días de estar postrado en una cama de este centro asistencial.
Dijo que los médicos han “acribillado” su cuerpo, porque no le hallan las venas, por la cantidad de inyecciones que tienen que ponerle a diario y que parte del medicamento lo ha tenido que costear con sus propios recursos, ayudado por sus padres y hermanos.
“A Róger Ramírez tienen que inyectarle 40 unidades de insulina, su estado de salud es deplorable”, indicaron los médicos.
