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Nicaragua cometería un error grave si trata de ocultar en el exterior sus problemas de salubridad, sólo para que los turistas vengan al país, porque quienes se decidan a venir pueden, al final, nunca más volver.
En ese negocio es importante que el turista vuelva y cuanto más regrese, mejor, sobre todo si cada vez gasta más o trae nuevos visitantes. Lo peligroso es engañarlo, ofreciéndole un paraíso que no existe, porque una vez que palpe la realidad se sentirá estafado y se puede ir para siempre.
Algunos empresarios creen, sin embargo, que los periodistas debemos ocultar las noticias relacionadas con epidemias, para favorecer al país en la promoción del turismo, preocupados por el dinero que se puede perder a corto plazo.
En un programa de televisión, un empresario dijo que el turismo nicaragüense ha sido afectado por las noticias alarmistas o sobredimensionadas que publican algunos medios locales, relacionadas con epidemias o desastres naturales; y otro sugirió que evitemos divulgar esas noticias.
Creo que tratan de apaciguar las consecuencias en vez de atacar las causas y, quizás de manera ingenua, quieren ocultar problemas del país que podrían disminuir si el gobierno y los empresarios se empeñaran en mejorar la higiene de las ciudades y la protección sanitaria de la población.
El dengue y otras plagas persisten porque abundan la basura y las charcas, así como falta atención médica. Por eso los empresarios del turismo, en vez de pedir que los periodistas callen las noticias sobre epidemias, deberían presionar al gobierno y respaldar a las municipalidades para lanzar programas eficientes de salud preventiva.
Costa Rica, que este año enfrenta una baja en el negocio turístico, recién comenzó una nueva estrategia de proyección internacional dando a conocer que tiene, además de bosques, hospitales, educación y buenas carreteras.
El relanzamiento de Costa Rica es la respuesta al descenso de su turismo en 8.3 por ciento entre enero y mayo de este año, con relación al 2001, lo que significó una reducción de 100 mil visitantes y pérdidas de hasta 130 millones de dólares, según informes oficiales.
La nación costarricense, que recibe más de un millón de visitantes por año y capta más de 1,200 millones de dólares, está preocupada por difundir al mundo que tiene buena salud y educación porque los turistas son ahora más exigentes con la protección sanitaria y la urbanidad.
Nicaragua, que desea competir por la consecución de turistas, también tiene que darle preferencia a las inversiones en salud, educación e infraestructura en todo el país. Es imprudente mantener limpio sólo el sitio turístico y dejar que la basura prolifere en los alrededores; y cuando saltan las epidemias pedirle a los periodistas que se callen o minimicen el problema. Así nunca prosperará.