Mario Ruiz Castillo*
Lo único que permite el desarrollo de un país en los actuales momentos es la innovación, es decir, que el país inicie su propia inventividad.
Los derechos de propiedad industrial y derechos de autor tales como: patentes, modelos de utilidad, diseños, marcas y derechos de autor, han sido criticados de manera creciente como monopolios, cuya protección no puede ser reconciliada con las demandas de competencia.
La teoría de los derechos de propiedad, sin embargo, demuestra que los derechos de la propiedad intelectual son, como regla, restricciones competitivas temporales, que a la larga sirven para aumentar la riqueza de una sociedad competitiva.
Así como la propiedad privada protege y promueve la producción de productos y servicios, un adecuado sistema de derechos de propiedad intelectual protege y promueve la producción de bienes intangibles.
Todas las teorías económicas sobre el desarrollo, llegan a la conclusión que es preciso contar con un marco jurídico competitivo de mercado, el que no puede quedar libre, tiene que ser regulado. Para implementar el desarrollo es preciso tener un marco jurídico que proteja, regule y limite los derechos de propiedad (tangibles e intangibles), esta es la única manera que se promueve la producción de bienes, servicios y creatividad.
La tecnología y productos nuevos necesitan protección contra la imitación como incentivo para invertir en actividades comerciales, sin embargo, al mismo tiempo la investigación no puede ser ocultada o restringida por la protección de la propiedad intelectual, el sistema debe basarse en un apropiado balance entre estos dos requerimientos.
La Comisión de Derechos de Propiedad Intelectual, con sede en Londres, y cuyo objetivo es estudiar el impacto de la aplicación de los derechos de propiedad intelectual en los países en desarrollo, ha expresado: “Hemos notado que la posición de los países en desarrollo es esencialmente el de ser usuarios de derechos intelectuales y mantener un nivel muy bajo de capacidad innovativa. Por ello requieren estos países no sólo una capacidad mínima institucional para administrar y cumplimiento de los derechos de propiedad intelectual, más bien necesitan: a) De un amplio marco institucional para regular esos derechos que garanticen los bienes y servicios esenciales a la gente pobre a través de instrumentos como políticas de competencia y licencias obligatorias por ejemplo; b) Apoyar las capacidades innovativas nacionales garantizando el acceso a las tecnologías y conocimientos activos protegidos por la propiedad intelectual, subsidiando inclusive los servicios de información y elevar la capacidad de transferencia tecnológica en las universidades; c) Fortalecer la investigación y las instituciones educativas y campañas públicas.
La evidencia del estudio realizado demuestra que estos imperativos no están reflejados en las infraestructuras en los países en desarrollo, ni en los programas técnicos de cooperación”.
Cuando la propiedad intelectual se utiliza sólo para prohibir una utilización, sencillamente está manteniendo la actual hegemonía (países industrializados y países en desarrollo); la observancia de la propiedad intelectual, tiene que ir ligada con la legislación necesaria para proteger y limitar los monopolios, establecer reglas de competencia.
El Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) norma que la protección y la observancia de los derechos de propiedad intelectual deberán contribuir a la promoción de la innovación tecnológica y a la transferencia y difusión de la tecnología, en beneficio recíproco de los productores y de los usuarios de conocimientos tecnológicos y de modo que favorezcan el bienestar social y económico y el equilibrio de derechos y obligaciones. Los miembros, al formular o modificar sus leyes y reglamentos, podrán adoptar las medidas necesarias para proteger la salud pública y la nutrición de la población, o para promover el interés público en sectores de importancia vital para su desarrollo socioeconómico y tecnológico.
En el caso de medicamentos se tiene que garantizar que la venta de ellos en el país sea accesible al precio local.
Un país en desarrollo debe focalizar la investigación en el campo que más le interese, no es cierto que sólo los países desarrollados pueden inventar y crear, por muy pequeño que sea un país puede y debe fortalecer sus capacidades humanas y tecnológicas, o estará condenado a ser usuario permanente de tecnologías ajenas y a un alto costo. La investigación es un reto posible, ya que sin innovación no hay desarrollo.
* El autor es abogado y notario público.
[email protected]