Elizabeth Romero [email protected]
“Engel, soy tu mamá. Aquí te traigo los carritos, le dijo. Entonces al niño sólo se le rodaron las lágrimas y suspiró”. Esta fue parte del relato que Róger Antonio González Álvarez, primo de la víctima, realizó este viernes ante funcionarios de la Procuraduría de Derechos Humanos, de lo ocurrido el pasado 18 de julio en el Hospital “Fernando Vélez Paiz”, donde falleció el pequeño Engel Josué Álvarez Jarquín, de cuatro años.
González demandó de los funcionarios de la Procuraduría de Derechos Humanos que se investiguen las verdaderas causas de la muerte de su primito, “para que se haga justicia”. El niño fue conducido a ese centro asistencial el pasado siete de julio con una fractura en el codo izquierdo y después de haber sufrido un paro cardíaco durante una segunda intervención quirúrgica, falleció.
El procurador Benjamín Pérez informó que esa instancia ya había iniciado de oficio las investigaciones y una vez concluidas presentará una recomendación al Ministerio Público para que inicie la acusación criminal correspondiente, dijo Pérez.
La epicrisis que el hospital entregó a los padres del pequeño Engel indica que la causa directa de la muerte fue un edema cerebral. Sin embargo, para González Álvarez el caso debe ser investigado para que haya justicia en ese caso.
“Lo que nos dicen es que el niño sufre paro cardíaco y lo tienen que volver con electroshock. Mejor dicho, el niño se les quedó en la operación”, dijo González. Explicó que esto se los confirmó un doctor de apellido Ramos, que lo operó en esa ocasión y quien les explicó que el paro cardíaco pudo haber ocurrido por un antibiótico suministrado o por sobredosis de anestesia.
Para el procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, Benjamín Pérez, no es preciso ser médico para señalar que no existe relación de una operación de codo con el cerebro, para que haya muerto por edema cerebral.
Según el primo del niño, para ellos es completamente nuevo que en la epicrisis se hable que el niño presentaba anemia y trastornos metabólicos, cuando Engel ingresó sano al centro asistencial.
Pérez dijo que ha orientado una investigación “con el interés debido, porque naturalmente es algo que tiene paralizada y aterrada a la población”.
El defensor de los derechos humanos indicó que lo que sobresalta es que “es un niño que llega con una cosa perfectamente manejable y de repente le dan la noticia a los padres que falleció”.
El funcionario de la Procuraduría, Silvio Jiménez, explicó que realizan la investigación tanto en el hospital como con el Ministerio de Salud, donde se practican por separado dos auditorías internas.