- Joven madre asegura que asfixió a su hija porque estaba desesperada y no tenía condiciones para mantenerla
- Una vez que la niña nació, la estuvo observando y luego de pensarla la introdujo en una bolsa plástica y la metió en la gaveta de un escritorio
Mario Sánchez P. [email protected]
Maritza Guevara Mercado, la joven de 27 años que está siendo procesada en el Juzgado Cuarto de Distrito del Crimen, por asfixiar a su niñita inmediatamente que la dio a luz, argumentó en la Policía que cometió “el error” porque estaba desesperada, porque el padre de la niña se desapareció desde diciembre del 2001.
Agregó que desde que comenzó su embarazo, lloraba y pensaba que estaba sola, que su mamá la reprendería por haber salido embarazada de una relación informal, que también pensaba que la niña sería otra carga para su madre que está enferma de cáncer y que le cuida su hija mayor de 13 años.
Otra preocupación era que el dinero que gana como empleada apenas le ajustaba para sufragar los gastos de la hija mayor, por lo que tendría dificultades para criar a la “beba” que acababa de nacer.
Agregó que momentos después del 18 de julio, al dar a luz a la “beba” a eso de las 10:40 de la mañana, le cortó el condón umbilical, la limpió y acostó en la cama y la estuvo observando durante horas, mientras lloraba, pensaba, al tiempo que miraba a la pequeñita acabadita de nacer que se movía y movía.
De pronto tomó la decisión, le cubrió con trapos el cuerpecito, otro trapo se lo enrolló en la cabecita para que no respirara, después la metió en una bolsa plática y siguió observándola.
Así estuvo un buen rato, llorando y observando a la pequeñita. La niña se movía frenéticamente dentro la bolsa, pero nunca lloró. Así estuvo con ella acostada en la cama, esperando que falleciera.
Agregó que aproximadamente media hora después miró que finalmente la niñita dejó de moverse, había fallecido. Entonces tomó la bolsa en que la había metido y la escondió al fondo de una de las gavetas del escritorio de su patrona Martha Nereyda Guzmán Pérez, que estaba en su cuarto, la cubrió con otro trapo y la cerró.
Ella no supo que pasó después porque la llevaron a una sala donde la sedaron para sacarle la placenta y curarla. Al despertar miró que ya estaba bajo vigilancia de la Policía.
Agregó que el padre de la niña es Roberto de Jesús Guerrero, conocido como “Benito”, de oficio jardinero, quien según ella la abandonó cuando supo estaba embarazada.
OTRO DETALLE
Según el expediente, Guerrero declaró en la Policía que él dejó de ver a Guevara Mercado porque un cuñado de ella le reveló que tenía otro compañero y que ella no dijo que estaba embarazada y tampoco sabía si era suya la niña que ella mató al nacer.
Explicó que en una ocasión él le preguntó qué haría si salía embarazada y ella le respondió que se iba a deshacer del bebé, pero seguidamente se puso a reír y le dijo que era broma.
La juez Vanesa Chévez Juárez, del Juzgado Cuatro de Distrito del Crimen, también citó a declarar a los médicos y personal del Hospital “Berta Calderón” que atendieron a Guevara Mercado, quien se encuentra en las cárceles de la División 3 de la Policía Nacional.
PLAN FRUSTRADO
Explicó que esperaba tenerla allí hasta el siguiente día para sacar a escondidas el cuerpecito y desparecerlo en algún lugar, pero que el plan lo frustró su patrona que llegó a eso de las 3:00 de la tarde y la descubrió al llevarla al Hospital “Bertha Calderón”, donde los médicos informaron que había dado a luz y que tenía la placenta adentro.
