Edgard Rodríguez C. [email protected]
Dicen que en Dominicana sacuden un palo y caen shortstops.
Bueno, quizá no sea tan así al extremo, pero hay algo de eso. A diferencia del pasado, cuando los torpederos, al igual que las naranjas y las computadoras, venían de California, ahora salen de este país caribeño, salpicado de orgullo por astros como Sammy Sosa o Pedro Martínez.
Pero además, los quisqueyanos tienen un dicho: “Para salir de la isla hay que mover el bate”. Por lo general, aparecen torpederos de excelente velocidad, buena defensiva y potente brazo, pero les falta fortaleza con el madero. Así que el material de exportación es bien selectivo.
Sin embargo, alguien que se tomó en serio la expresión de los dominicanos es Miguel Tejada, el shortstops de los Atléticos. A este jugador, lo único que le falta es reconocimiento para situarse a la par de los mejores en esta electrizante posición que ha sido redefinida en el juego.
En esta época, aún cuando Tejada explota con el bate y deslumbra con su manopla, las flores van hacia otro lado. Alex Rodríguez, Derek Jeter y Nomar Garcíaparra son los que reciben el crédito. Y lo tienen bien ganado. Pero ¿qué más tiene que hacer Tejada para ser reconocido?
Alex es sencillamente fuera de serie. Jeter es espectacular y altamente eficaz. Garcíaparra quizá no electriza, pero es un legítimo aporreador con excelente defensa y liderazgo. Pero Miguel se ha convertido en el cañón de Oakland tras la partida de Giambi y conserva su nivel con el guante.
En los últimos dos años, Tejada ha superado la barrera de los 30 jonrones y 100 remolques. En el 2000 disparó 30 trancazos y empujó 115 empujadas. El año pasado acumuló 31 toletazos y 113 impulsadas. Ahora lleva 23 palos a las gradas y 84 compañeros enviados a la registradora.
En poco más de cinco campañas, Tejada tiene 118 bambinazos, que son más que los 111 de Jeter en 7 años. No se aproxima a los 529 remolques de Garcíaparra en 6 temporadas, pero sus 451 en cinco años, demuestran que no se arruga bajo presión.
Sosa y Martínez no han necesitado haber nacido en EE.UU. para ser reconocidos y eso es una esperanza para Tejada.