- Seleccionados elogian a los
niños nicas
Wilder Pérez R. [email protected]
Mientras los peloteros de la selección nacional de béisbol calientan motores para la Copa América, a celebrarse en México en septiembre próximo, los representantes de Nicaragua en pequeñas ligas ya están en su propio torneo internacional.
Las victorias de ayer de los equipos nicas “A” y “B”, del latinoamericano de Willamsport hacen crecer las esperanzas de sus clasificaciones para semifinales. No obstante, la diferencia física y técnica ante los países del sur del continente hace que el avance parezca poco probable.
Aún así, los jovencitos, que oscilan entre los 11 y 12 años, se las ingenian para impresionar al equipo mayor de Nicaragua. Ayer, varios de sus integrantes vieron jugar al equipo “A”, y no pudieron decir otra cosa que elogios, luego de la victoria por 3-2 sobre Colombia.
“Es muy interesante verlos jugar, nunca bajan los ánimos y mantienen siempre esa alegría, es bonito ver esto, se merecen las victorias que obtengan”, afirmó zurdo chinandegano Próspero González, uno de los titulares en el line up pinolero.
“DE ELLOS SE APRENDE”
A pesar que ellos aplaudieron cada jugada de los pequeñuelos, y que sus ojos no pueden ser otros que los de un padre, postizo desde luego, que desea que sus sucesores sean iguales o más grandiosos que ellos, reconocen que ellos también tienen algo que mostrar.
Es aquí donde las experiencias entre los mayores y los sucesores podría parecer que está fuera de comparaciones. Sin embargo, Henry Roa, considerado el más grande bateador de los 90 sólo detrás de Nemesio Porras, opina lo contrario.
“Lo más importante es que hasta de ellos mismos se aprende algo”, dice Roa. Al preguntarle sobre lo que él aprendió, responde sin vacilar que “la disciplina, se les ve mucho interés en aprender”.
Una vez más, el deporte muestra que cualquier tipo de diferencia puede ser borrada, incluso una difícil de comparar, como es la experiencia.
LOS MEJORES DESEOS
Por su parte Jimmy González, otro titular de la selección mayor, le deseó lo mejor a estos jugadores, al decir que “ojalá sigan así y en un futuro sean buenos jugadores y salgan formados por alguna organización de Grandes Ligas”.
Ese es el sueño de estos peloteritos, y por la emoción del Latinoamericano, no parece ser hoy que vayan a despertar.
