Andrea Claudia Hoffmann (*)ESPECIAL PARA LA [email protected]
BERLÍN.- La prensa alemana está sufriendo uno de los peores momentos de su existencia. Como resultado de la crisis económica mundial, faltan los anuncios que mantienen a los periódicos.
Una drástica caída de los ingresos por publicidad, que impide sostener las ambiciosas inversiones decididas en los últimos años, está obligando a los periódicos a recortar en al menos un 10 por ciento sus plantillas y a cerrar prestigiosos cuadernillos. La crisis —la peor desde la guerra— afecta también a las revistas y a la televisión y ha acelerado el proceso de concentración en los medios de comunicación alemanes, donde existen más de 350 cabeceras.
Esta fuente de ingreso está afectando a todos los periódicos, desde los más chiquitos como “Märkische Oderzeitung” o “Kieler Nachrichten” hasta los grandes como “Süddeutsche Zeitung”, “Frankfurter Rundschau” o el mismo “Frankfurter Allgemeine Zeitung”, el más prestigioso periódico en Alemania.
Un shock se produjo cuando los editores del “Frankfurter Allgemeine Zeitung” anunciaron recientemente que van a despedir a 140 de sus empleados, tanto de la redacción como técnicos. Sacaron de circulación un suplemento en inglés que acompañaba a los ejemplares del “International Herald Tribune” en el mercado alemán y cerraron por completo la redacción que reportaba de Berlín. El periódico debe seguir funcionando con un ingreso de publicidad un 22.5 por ciento más bajo que el del año pasado.
“Die Welt” y “Berliner Morgenpost”, dos periódicos de la poderosa casa editorial “Springer”, con base en Berlín, se fusionaron para formar una sola redacción y botar a todos los periodistas que sobraron. Los editores del “Süddeutsche Zeitung” van a despedir 500 personas.
En medio de la crisis hay impresionantes acciones de solidaridad entre los periodistas para impedir la pérdida de trabajos. En la “Badische Zeitung”, por ejemplo, los editores tenían el plan de despedir a 55 personas total. Pero se pusieron de acuerdo los periodistas que quedaron en la redacción de recibir menos pago para salvar a sus colegas. Como resultado sólo 15 personas tenían que irse al final.
(*) La autora es una destacada periodista alemana colaboradora de varias publicaciones femeninas, y de diarios como el Tagesspiegel y Frankfurter Rundschau. Fue becaria de los Programas de Periodistas Internacionales IJP, entre Alemania y América Latina, en LA PRENSA en 2001.
