LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Con el alma a prueba

Eduardo Enrí[email protected]

En estos días de agosto la mentalidad de los managuas como que se trastoca. Son días de fiesta; de la visita de nuestro patrono improvisado, al que recibimos con tumultuoso jolgorio, licor, caballos y claro que fe.

Opacado por el bullicio de la fiesta en la capital, que es el centro político y económico del país, o quizás aprovechándolo, se están dando movimientos interesantes, los que según prometen algunos, darán por terminada, en los próximos ocho días, la lucha encarnizada que han venido manteniendo en los últimos ocho meses Enrique Bolaños y Arnoldo Alemán.

La guerra contra los corruptos, como debemos llamarle —porque eso de “la lucha contra la corrupción” es un eufemismo— por muy popular que sea, ha demostrado ser desgastante. Toma demasiadas energías y opaca cualquier otra iniciativa, dando la sensación de ser una lucha paralizante.

Según dice la gente del Ejecutivo, no pueden esperar seis meses en esta situación. Los corruptos han demostrado que tienen poder y que pueden paralizar al gobierno, por eso las cosas han llegado a tal punto que se tienen que definir ya.

Los movimientos se están dando. El Poder Ejecutivo como tal, había llegado hasta ahora a un tope en el que la coraza de Arnoldo Alemán le impedía avanzar. Ahora aparecen otros actores: la carta-mensaje de representantes de diferentes sectores al Fondo Monetario Internacional en la que claramente responsabilizan a Alemán de boicotear al Ejecutivo. Los llamados de Cosep, Amcham y Ética y Transparencia. El traslado del diputado Eduardo Gómez a la bancada Azul y Blanco. El respaldo tácito del Frente Sandinista al lado de Bolaños. El movimiento por la desaforación recién fundado y el golpe quizá más duro, la anunciada huaca que según Bolaños le descubrió a Alemán y que prueba el involucramiento directo del ex presidente en actos de corrupción.

El plan, según han denunciado los mismos “arnoldistas”, es presentar las pruebas contra Alemán, acusarlo y movilizar a la gente para que con la presión ciudadana los diputados le quiten la inmunidad a Alemán. No hay que olvidar que oficialmente sólo faltan dos votos para que Alemán pierda su coraza en una votación parlamentaria.

Aunque según dicen, de no tener esos votos, Bolaños podría declarar Estado de Emergencia y suspender la inmunidad de Alemán para que la Policía pueda arrestarlo.

Alemán sabe que el plan está en marcha. Es por eso que también ha soltado a sus aliados advirtiendo una posible debacle constitucional si a él lo echan preso.

Pero como escribió el político angloamericano Thomas Paine (1737–1809) durante la revolución que dio nacimiento a Estados Unidos: “These are the times that try men’s souls” (Estos son los momentos que ponen a prueba la firmeza del alma de los hombres).

Estos son momentos de decisiones audaces, arriesgadas, firmes. La alternativa es: o vivir con Alemán y toda la corrupción que él representa y que promete eternizar con sus pretensiones de reelegirse en el 2006, o dar el primer paso para desmontar esos grilletes que nos han mantenido en el subdesarrollo económico y mental.

Llegó el momento. O la beben o la derraman. Después de esta semana sabremos quién ganó esta guerra.  

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