- Carlos Ramos, gerente de dicha empresa, alegó que documentos entregados a la PGR fueron
alterados
Noel Hernández Ramos [email protected]
Autoridades de la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel) denunciaron que parte de la documentación sobre los contratos de privatización que el gobierno firmó con Telia Swedtel AB-Emce, entregados a la Procuraduría General de la República (PGR) fueron adulterados al momento de ser filtrados a luz pública.
Carlos Ramos, Gerente de Enitel, indicó que el Contrato de Servicios de Administración, uno de los documentos más importantes de la privatización, muestra que cuando se firmó, el 31 de agosto del año pasado, efectivamente, existía la cláusula número seis y su contenido, que se refiere a la remuneración de la transferencia de la capacidad técnica y de gestión que la compañía telefónica debe pagar al consorcio.
Esta remuneración fue la que el Consorcio utilizó como anticipo de garantía y pago del 40 por ciento de las acciones de Enitel, por un monto de cinco millones de dólares, a la cual se refiere (como antecedente) en la única enmienda que se hizo al Contrato de Servicios de Administración.
Según Ramos, el documento original fue firmado durante el acto de adjudicación de Enitel, sin embargo, el contrato fue adulterado al trasponer dos páginas que no le corresponden cuando va abordar el tema de la remuneración.
Agregó que los documentos originales de este contrato son codificados por firmas de abogados internacionales que en su documento original tienen el código NY1:807340, sin embargo, le fueron traspuestas dos páginas que corresponden al Contrato de Acuerdo entre Accionistas entre Enitel y la empresa que ganó el 40 por ciento de las acciones de Enitel. El código de este otro contrato es el NY1:806667.
SOCIOS DE MEGATEL DAN LA CARA
Los socios de Megatel de Nicaragua, que absorbió al consorcio Telia Swedtel AB-Emce decidieron dar la cara ante las supuestas irregularidades que hubo después de la firma de contratos que ocurrió luego de la licitación y durante el proceso de traspaso de la compañía, que culminó el 18 de diciembre del año pasado.
Los señalamientos indican que el Ministerio de Hacienda y Crédito Público había emitido bonos del Tesoro a favor de Enitel, los cuales fueron utilizados para pagar parte de la fianza de mantenimiento de oferta del Contrato de Servicio de Administración.
Ramos negó que el consorcio haya recibido como regalo del Ministerio de Hacienda y Crédito Público bonos del Tesoro, dado que esos bonos existían desde antes como parte de las inversiones que la empresa realizaba.
“Enitel tenía invertido en bonos del Tesoro cinco millones de dólares, que son un millón de dólares y 54 millones de córdobas; esto era de Enitel y salió de la casa de Enitel y es parte de los activos con los cuales se hace el fondo en el Banco Caley Dagnall”, expresó.
ALEGAN QUE ENMIENDAS FUERON JUSTIFICADAS
Ramos expresó que uno de los problemas con los que se encontraron al momento de comenzar a pagar los cinco millones de garantía de pago por el total del 40 por ciento de las acciones, es que se activaron una serie de demandas contra el Estado de Nicaragua, por deudas públicas que fueron notificadas al Sistema Bancario Internacional.
Explicó que esto hizo que la primera garantía que se depositó en el City Bank, de Nueva York, Estados Unidos, fuera retirada, ya que el Estado de Nicaragua tiene una demanda de una sociedad llamada NLC y otras sociedades.
Por esta razón, dijo Ramos, es que se producen las primeras enmiendas, que han provocado retrasos en las fechas de pago del contrato de venta de acciones, ante esta situación el consorcio pagó en efectivo cinco millones de dólares que fueron depositados en el Banco Central de Nicaragua, en concepto de adelanto de pago y mantenimiento de garantía.
“Por lo tanto, se produce la primera enmienda… que mueve la fecha (de traspaso y pago) del 15 de octubre al 14 de noviembre, por lo tanto, la segunda fecha de perfeccionamiento se convierte en el 14 de noviembre”, agregó.
Sin embargo, dijo que unos días antes de llegar al 14 de noviembre, el gobierno solicitó un segundo aplazamiento, ya que las elecciones de noviembre del año pasado no le permitieron al Ministerio de Hacienda tener toda la documentación de los contratos y acciones en forma, por lo que la fecha se traslada al 18 de diciembre.
Indicó que el segundo problema que se le presentó al Estado nicaragüense fue la manera como se debía depositar el segundo fondo de garantía de mantenimiento de oferta de pago del Contrato de Administración que es de 10 millones de dólares, el cual debe mantenerse mientras Megatel de Nicaragua paga 50 millones de dólares de este contrato en un plazo de cinco años.
Explicó que por las mismas circunstancias anteriores, el Estado de Nicaragua no podía mantener una garantía en un banco internacional, por lo que se puso 5 millones de dólares de garantía en un banco regional, con lo cual se cubría la mitad.
Para colocar los otros cinco millones se construyó un mecanismo de garantías opcionales. En consecuencia, se aprobó que el Estado podía recibir como garantía un anticipo de los honorarios que Megatel debe recibir de Enitel por remuneración de la transferencia de la capacidad técnica y de gestión, equivalente a cinco millones de dólares mediante haciendo uso de los bonos que, según Ramos, Enitel ya había comprado al Ministerio de Hacienda desde antes de la privatización.
MARAÑA DE ACCIONISTAS
En septiembre del año pasado el consorcio Emce-Telia formó Megatel LLC, una compañía con sede en Estados Unidos para que opere como un vehículo para inversiones conjuntas, donde el 51 por ciento de su capital social pertenece a Invertel LLC que es propiedad de Emce, mientras que el 49 por ciento pertenece a Swedtel que es la filial internacional de Telia.
Asimismo, Megatel LLC estableció una compañía que se llama Megatel de Nicaragua LLC, para hacer inversiones en telecomunicaciones, pero en este caso el 70 por ciento de su capital social pertenece a Megatel LLC, y el 30 por ciento restante pertenece Lerwick Finance de Panamá.
