Hoy miércoles en la noche, el presidente Enrique Bolaños dirigirá a la nación un mensaje por radio y televisión en el que ha prometido explicar “con lujo de detalles” todo lo concerniente a “la guaca de reales mal habidos que escondió aquel que saqueó al país”. Es obvio que a quien se refiere con esas palabras es al ex presidente Arnoldo Alemán. Al parecer, el titular del Ejecutivo cree que las pruebas que presentará esta noche son tan inobjetables e irrefutables que los diputados liberales en la Asamblea Nacional podrán votar sin ningún problema a favor del desafuero del doctor Arnoldo Alemán.
Algunos diputados liberales —como el doctor Wilfredo Navarro— han insistido en que “hasta el momento sólo ha habido amenazas y señalamientos sin las pruebas adecuadas”. ¿Querrá con eso el diputado Navarro decir que si se les presentan pruebas adecuadas estarían ellos dispuestos a quitarle su apoyo a Alemán y a permitir que sea llevado ante los tribunales de justicia? Parecería que sí, pero la verdad es que eso todavía está por verse, ya que en el comunicado que este lunes pasado emitió el Comité Ejecutivo Nacional del PLC arnoldista, se sugiere todo lo contrario.
En ese comunicado, firmado por 13 personas de las más allegadas a Alemán, incluyendo al diputado Navarro, la cúpula de la facción arnoldista del PLC dice que “el Gobierno del señor Enrique Bolaños no representa el pensar y ni el sentir de esta institución política (PLC) y sus bases”. En términos políticos eso indica que la cúpula partidaria controlada por Alemán ha decidido romper de forma definitiva e irreversible con el Ejecutivo. Pero es evidente que el comunicado exagera cuando dice que el gobierno de Bolaños no representa el sentir de las bases liberales, porque, como dijera en una entrevista el vicepresidente de la República, doctor José Rizo Castellón, hay encuestas que señalan que un 64 por ciento de los liberales apoyan al presidente Bolaños.
El presidente Enrique Bolaños se reunió el lunes pasado con 15 diputados liberales, incluyendo a 9 que siguen apoyando a Alemán. El diputado liberal Miguel López, de la bancada azul y blanco, reveló posteriormente que todavía no cuentan con los votos suficientes para desaforar a Alemán, lo cual quiere decir que, hasta ese momento, ninguno de los arnoldistas se había comprometido a aportar su voto para desaforarlo.
Sin embargo, la gran prueba para los diputados arnoldistas y para el resto de la bancada del PLC vendrá después de esta noche. Si las pruebas contra Alemán son tan fehacientes como dice Bolaños que lo son, los diputados rojos que continúen apoyando a quien ejerce indebidamente la presidencia de la Asamblea Nacional demostrarían que están a favor de la corrupción. Estarían demostrando, además, lealtad a una persona, no a la patria, ni al cargo de representación popular al cual fueron electos, ni a los principios mismos de su partido.
Es lamentable que en el comunicado arriba mencionado, los firmantes —en su mayoría diputados— cierren las puertas a la posibilidad de dejarse convencer por las evidencias, y aseguren que “el partido desde su dirigencia hasta sus últimos afiliados cierra filas alrededor de su líder y autoridades, y asume como propias las consecuencias que esto conlleve”. Uno de ellos, el señor Eliseo Núñez hijo, dijo incluso que la presentación de evidencias de la corrupción de Alemán no es más que otro show.
Aún así, los diputados liberales tienen todavía la oportunidad de romper el yugo que hasta ahora se han dejado imponer por su “líder”, y de ponerse de lado de la justicia. Este episodio de la vida política del país debe ser superado cuanto antes, porque no es posible que existiendo pruebas supuestamente contundentes en contra de quien ocupa indebidamente la presidencia de la Asamblea Nacional, no pueda ser llevado a los tribunales de justicia por seguir escudándose en la inmunidad del cargo.
Esperamos, por lo tanto, que las pruebas que el Presidente Bolaños presente esta noche sean suficientemente contundentes como para que los tribunales de justicia puedan determinar si el diputado Arnoldo Alemán es culpable o no. Pero eso dependerá, obviamente, de que si los diputados sandinistas y liberales estén o no dispuestos a permitirlo.