Freddy Potoy [email protected]
Para hoy el presidente de la República, Enrique Bolaños, se comprometió a presentar pruebas de actos de corrupción durante la administración del ex presidente Arnoldo Alemán.
Bolaños y la Procuraduría General de la República (PGR) están obligados a cumplir, de lo contrario, su efectividad en la lucha contra la corrupción habrá llegado a su fin, porque el intercambio de mensajes entre el mandatario y el presidente de la Asamblea Nacional, Arnoldo Alemán, subió de tono y el nivel de tensión política está en un punto de ebullición considerable.
Para todos los efectos, creo que más le vale al presidente Bolaños que hoy presente los casos, o el caso, pero bien fundamentado no sólo en elementos probatorios, sino también agregando otros indicios racionales que al momento de un juicio criminal, le permitan al juez tener los suficientes argumentos legales como para hacer justicia contra quienes delinquieron y utilizaron indebidamente los bienes del Estado.
De acuerdo con todos los casos que públicamente se han conocido, hay serias presunciones de responsabilidad penal contra varios ex funcionarios del gobierno anterior en actos de corrupción, sin embargo, está por verse cuál es la estrategia que presentará el abogado del Estado (la Procuraduría) en las nuevas acusaciones.
Después de lo que hizo el ex procurador especial Alberto Novoa en dos de tres casos en los que estaba implicado Byron Jerez Solís, otrora hombre fuerte del gobierno de Alemán, sólo el procurador especial Iván Lara ha respondido técnicamente en un juicio más. Veremos qué sorpresa tiene la PGR para hoy.
Desde hace como dos meses la PGR ha venido anunciando que hay una serie de casos en investigación. De ser así y pensando en la seriedad de dicha institución, creo que existe una estrategia muy bien diseñada y analizada no sólo desde el punto de vista jurídico, sino también político para enfrentar a los corruptos que son expertos en legalizar lo ilegal.
Los ciudadanos suponen que los funcionarios de la PGR han pasado por lo menos 20 de las 24 horas que tiene el día desde hace dos meses, buscando, analizando, entrelazando y ordenando las pruebas para luego elaborar una estupenda acusación. Digo acusación porque después de tanto tiempo de trabajar a este ritmo que teóricamente debería ser el adecuado, no se puede salir con una denuncia.
He de suponer que la PGR trabajó durante estos últimos 60 días finamente coordinada con el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, con la Dirección General de Ingresos, con el Banco Central de Nicaragua, con la Dirección General de Aduanas, con la Policía Nacional y con otras instituciones del Estado donde se encuentran las pruebas para acusar de corrupción a quienes estén implicados. Ahora, si los funcionarios de la PGR no han trabajado así y no tienen algo sólido para que lo anuncie hoy Bolaños, el mandatario tiene que pensar bien qué hacer en esa institución.
Pero Bolaños no tendrá ganada la batalla mientras no logre los votos suficientes para que Alemán sea desaforado en la Asamblea Nacional.