- Operación de separación exitosa, pero una sufre hemorragia
EFE
LOS ANGELES, EEUU.- Una de las gemelas guatemaltecas unidas por la cabeza, la pequeña María Teresa Quiej-Alvarez, tuvo que volver ayer mismo al quirófano después de que una operación de más de 20 horas, concluida horas antes, la separara de su hermana María de Jesús.
De acuerdo con el director médico del hospital Mattel de la Universidad de California, Michael Karpf, la pequeña tuvo que volver a la mesa de operaciones después de que se detectara un derrame de sangre que podría estar oprimiendo su cerebro.
A pesar de estas preocupantes noticias, los médicos que atienden a las pequeñas mantienen el optimismo sobre los resultados de la operación y han asegurado que el problema de la hemorragia estaba dentro de lo esperado.
“Se trata de una situación controlable y no hay que sacar conclusiones precipitadas”, informó Karpf mientras el equipo médico se encarga de drenar esta sangre para evitar daños en el cerebro de la niña.
De acuerdo con sus palabras, los doctores que vigilan la evolución de estas niñas observaron que María Teresa no reaccionaba de la misma forma que su hermana cuando comenzaba a salir de la anestesia lo que les llevó a hacer un “scanner” del cráneo en el que detectaron la sangre.
Mientras, María de Jesús continúa en la sala de cuidados intensivo del centro recuperándose de la anestesia de esta delicada operación que las tuvo en el quirófano más de 20 horas.
“La operación fue un milagro”, declaró en castellano una portavoz de la organización “Healing the Children” que ha facilitado esta intervención quirúrgica valorada en más de 1.5 millones de dólares.
Karpf recalcó que las pequeñas son “las verdaderas heroínas” de esta historia que les puede ofrecer una vida independiente y con toda la calidad posible a estas niñas nacidas en una pequeña localidad rural de Guatemala.
El país centroamericano entero sigue con atención la evolución de las niñas, quienes se han ganado el cariño del pueblo.
