Alvaro ZuazoAP
LA PAZ.- Gonzalo Sánchez de Lozada juró este martes a la presidencia de Bolivia, a la que vuelve después de cinco años, después de ganar las elecciones de junio y su ratificación en el Congreso.
Sánchez de Lozada recibió la banda presidencial de manos de su acompañante de fórmula Carlos Mesa, que en su condición de vicepresidente es el líder del Congreso, y frente a la representación parlamentaria más diversa y polarizada que haya conocido el Poder Legislativo.
El mandatario, de 72 años, pronunció visiblemente emocionado un sentido discurso, frente a lo que llamó “una gran crisis nacional”, en presencia el presidente saliente Jorge Quiroga.
Sánchez de Lozada convocó a “un gran pacto social”.
“Necesitamos unirnos ante la crisis, como nos uniríamos frente al ataque de un enemigo externo”, expresó ante un auditorio que permanentemente interrumpió con aplausos su improvisado discurso.
El flamante mandatario agradeció la presencia de su colega venezolano Hugo Chávez, al señalar que “al fin y al cabo esta nación fue hecha con la espada y con el genio de su país”, en referencia al “Libertador” Simón Bolívar, quien fundó Bolivia el 6 de agosto de 1827, hace exactamente 177 años.
Hizo lo propio con su colega peruano Alejandro Toledo, a quien le dijo: “Era necesario y justo que usted estuviera aquí, nuestros pueblos han sido uno solo. Debemos borrar las fronteras para que nuestros grandes pueblos vuelvan a unirse”. De esa forma hizo alusión a la disuelta Confederación peruana-boliviana creada en 1836.
Sánchez de Lozada también recordó que a su primera presidencia, entre 1993 y 1997, llegó acompañado “del primer indígena que llegó a la vicepresidencia boliviana, Víctor Hugo Cárdenas. Fue un gran vicepresidente, señaló, al tiempo que pidió al nutrido bloque de legisladores indígenas que se unan “por Bolivia”.
“Únanse, vénganse, dijo con la mirada puesta en los representantes de las etnias aborígenes, que en su mayoría pertenecen a las filas del indigenista de izquierda Movimiento al Socialismo, de Evo Morales, dirigente de los campesinos cultivadores de hoja de coca.
Morales, quien fue derrotado en la segunda vuelta en el Congreso el domingo por Sánchez de Lozada, asistió como había anunciado a la ceremonia en su condición de diputado, cargo al que postuló simultáneamente al de presidente.
Sánchez de Lozada, acaudalado empresario minero que desde 1989 ocupa la jefatura del centrista Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), le pidió a Quiroga dejar “su legítimo proyecto político”, para sumarse al pacto social.
Agradeció también “la decisión patriótica” de su socio político, el también presidente Jaime Paz Zamora (1989-93), líder del socialdemócrata Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), partido con el que el MNR debe cogobernar hasta 2007.
