- Había más de cien manchas de sangre en la casa del agredido
Iván Olivares B. [email protected]
Una vara de tierra mal medida hace ocho años, tiene a un hombre herido a machetazos, a otro huyendo de la Policía, varios niños llorando, y a los dos hombres enfrentados en sendos procesos judiciales que nadie sabe en qué ni cuándo van a acabar.
El herido es don José Valentín Mejía, de 45 años de edad, quien dice que su vecino, Gregorio Cruz Ortiz, lo emboscó la noche del martes cuando salió al patio de su casa, y le lanzó varios filazos.
Valentín tiene una herida en la oreja, otras en el cráneo, morados y rayones en el abdomen, cortaduras en dos dedos de la mano derecha, y en la muñeca izquierda.
La mañana de ayer, luego de poner la denuncia ante las autoridades, una patrulla policial se dirigió a las dos casas (son vecinos), recogiendo abundante evidencia, lo que incluye más de un centenar de manchas de sangre en el piso de la casa de Valentín, así como viejos machetazos en las paredes de la casa, que habrían sido hechos por Gregorio.
MÁS VIOLENCIA
El agredido dijo que el pleito comenzó hace dos años, cuando le cobró a su vecino media camionada de arena y varias tablas de guanacaste que aquel se había negado a devolverle, añadiendo que Gregorio quiere robarle una vara de terreno.
En una escaramuza posterior, un hijo de Valentín, de nombre Carlos, de 9 años, recibió una pedrada en la cabeza, lo que elevó la enemistad entre ambos contendientes.
Luego de muchas agresiones verbales y pedradas, la noche del martes Valentín sufrió la agresión que en principio parecía ser el final de una historia violenta, pero podría ser sólo un episodio más, a partir de la historia que contaron las hijas del prófugo.
LEGÍTIMA DEFENSA
Llorando de nervios, las hijas de Gregorio (Evelin y Raquel, de 17 y 13 años de edad respectivamente), dijeron que quien las agrede es Valentín, que supuestamente estuvo gritándoles improperios la noche del martes, lo que habría obligado a su padre a reaccionar violentamente.
“Él nos estuvo gritando vulgaridades, diciendo que éramos unas p… y que nosotras habíamos sido sus mujeres”, dijeron las muchachas, que lo contraacusaron de ser él quien apedreó a Raquel en noviembre de 1999, por lo que la muchacha teme quedar inválida.
Por esa pedrada Valentín estuvo preso unos días, pero ahora es él quien acusa a Gregorio, por las heridas que recibió.
