- Se negó a declarar hasta conocer los resultados de una investigación que realiza la Contraloría sobre la emisión de 65 cheques en la DGI
Ary Neil Pantoja [email protected]
Una vez más, el ex director General de Ingresos, Byron Jerez, dijo ser inocente de los cargos que se le imputan y se negó a declarar como procesado, esta vez en el cuarto juicio que enfrenta por el delito de fraude en perjuicio del Estado de Nicaragua, ante la Juez Sexto de Octavo de Distrito del Crimen de Managua, Rafaela Urroz.
Jerez expresó que no declarará como indagado hasta no conocer los resultados de la investigación que realiza la Contraloría General de la República sobre la emisión de 65 cheques por parte de la Dirección General de Ingresos (DGI) durante 1998. Según la acusación de la Procuraduría General de la República (PGR), estos cheques sirvieron para pagar bienes a favor de la DGI, pero que nunca recibió.
La juez Urroz rechazó el argumento de Jerez, expresándole que la única facultada para realizar una investigación sobre los 65 cheques, es la autoridad judicial conforme a la acusación de la PGR y que él (Jerez) no tiene por qué objetar el trabajo de la judicial ni poner condiciones para ser indagado.
En todo caso, dijo Urroz, a lo que tiene derecho Jerez es simplemente a abstenerse de declarar como un derecho que tiene el procesado y que está consignado en la Constitución “pero no tiene por qué condicionar el trabajo de la juez”, señaló.
NUNCA FIRMÓ NI EMITIÓ CHEQUES
Al ser sometido al interrogatorio por parte de la juez Urroz, Jerez dijo que nunca firmó ni emitió ningún cheque y que ese tipo de diligencias están bajo la jurisdicción del área administrativa de la DGI. Jerez también dijo que no todas las diligencias administrativas de la DGI tienen que llevar el visto bueno del Director General; tras agregar que los cheques en mención bien pudieron ser emitidos por el director o subdirector administrativo o financiero.
Precisamente también fue llevado a declarar el ex director financiero de la DGI, Jesús Martínez Alemán, pero también se negó a declarar hasta no conocer el informe de la Contraloría General de la República. Sin embargo, éste no fue el único pretexto de Martínez para no declarar, sino que además dijo estar recién operado de la próstata y que el médico le recomendó reposo absoluto.
Martínez fue llevado al juzgado auxiliado de un médico del Sistema Penitenciario y era notoria su dificultad para caminar.
