Consuelo Sandoval [email protected]
El presidente Enrique Bolaños sufrió ayer un nuevo revés político ante diputados de la Asamblea Nacional, controlado por su adversario Arnoldo Alemán, quienes aprobaron por amplia mayoría la reforma tributaria, obviando buena parte del contenido de la segunda propuesta presentada por el Poder Ejecutivo.
Fue notoria la sonrisa de satisfacción que se le dibujó en el rostro al titular del Parlamento, mientras se aprobaba por capítulo la enmienda tributaria que para algunos sectores impedirá que Nicaragua obtenga cien millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI).
La reforma tributaria fue aprobada con 85 votos a favor, cero en contra, cero abstenciones y los diputados presentes Jaime Cuadra, Alfredo Gómez Urcuyo y Noel Ramírez, presidente de la comisión económica que dictaminó el proyecto, no ejercieron su derecho al voto.
Pese a que existía un dictamen de consenso entre las dos bancadas mayoritarias, el debate legislativo duró varias horas por las extensas intervenciones de gran cantidad de parlamentarios.
Los únicos que defendieron la propuesta gubernamental fueron dos diputados de la bancada Azul y Blanco, Miguel López, Augusto Valle y el miembro de la bancada del PLC, Alfonso Ortega Urbina, quien solicitó al plenario que el proyecto regresara a la comisión económica para que fuese ajustado a la iniciativa del Poder Ejecutivo.
Las reformas contemplaron la eliminación de impuestos a 22 de los 53 productos de la canasta básica que todavía estaban gravados, el consumo de energía eléctrica hasta 300 kilovatios mensuales, el Impuesto General de Ventas (IGV), al cemento destinado a la construcción de viviendas populares y extendió el plazo de las exoneraciones al sector agropecuario hasta el año 2005.
También los legisladores elevaron del 25 al 30 por ciento el Impuesto sobre la Renta (IR) a las personas jurídicas, decisión que según cálculos de la bancada sandinista generará un ingreso adicional al Estado por el orden de 106.6 millones de córdobas.
Esta decisión también se interpretó como un revés político para el gran capital nicaragüense, un aliado importante de la administración Bolaños.
Los legisladores dejaron exentos de impuestos a los comisariatos de Policía y el Ejército, contrario a las pretensiones de los medios de comunicación afines al ex presidente Arnoldo Alemán que intentaron provocar malestar entre las fuerzas armadas y el gobierno o bien granjearse simpatías entre los militares defendiendo el presupuesto de esas instituciones.
Durante el debate, los legisladores cuestionaron la actividad de las microfinancieras, porque según dijeron, obtienen ganancias millonarias anuales y no pagan un centavo de impuestos.
ALTERCADO EN CASA PRESIDENCIAL
La derrota legislativa sufrida ayer por el presidente Enrique Bolaños con la aprobación de la reforma tributaria, hizo olas en la Presidencia. Un testigo dijo a LA PRENSA que después de conocerse los resultados hubo un fuerte altercado entre el asesor presidencial Frank Arana y el vicepresidente José Rizo, en el que Arana reclamó con palabras altisonantes por el desenlace legislativo. Según la fuente, los asesores de Bolaños quieren alejar a Rizo del mandatario por considerar que el vicepresidente “tiene su propio proyecto”.
