Pablo Fletes [email protected]
Los Tiburones-Bancentro siguen enriqueciendo su historial deportivo en el baloncesto nicaragüense, ya que anoche conquistaron su quinto título seguido en los torneos de la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB).
El conjunto escualo, que no ha perdido ningún torneo de la ACB, logró su penta campeonato al vencer 105-94 a los Pumas de la UNIVAL, para ganar la serie 4-2 y demostrar una vez más que es difícil superarlos cuando se conjuga la garra, experiencia y amor a una camiseta.
En un gimnasio de la Universidad de Managua abarrotado, los Pumas lucían con grandes posibilidades de empatar la serie.
Los escualos llegaron a este partido sin el canastero estadounidense Jason Walters y el pívot panameño Iván Jaén, quien está cumpliendo compromisos en la Liga de su país.
Sin embargo, ahí estaba en la cancha Noel McKenzie, ese talentoso jugador que se confirmó una vez más como el mejor jugador de nuestro país.
McKenzie se encargó de dirigir la ofensiva, tomó el liderazgo y exprimió al máximo el talento de sus compañeros que siempre de mostraron decididos a batallar aún frente a unos poderosos Pumas que contaron con el panameño Pedro Salazar, los hondureños Harry Milson (nacionalizado) y César Estling, el canastero Johnny Lampson, el armador Carlos González, el solvente alero Edwin Watters y un oportuno tirador de triples como Javier Torres.
“Muchos pensaron que los Pumas nos podrían ganar sin los refuerzos extranjeros, pero hicimos las variantes, los ajustes defensivos y los muchachos se prepararon sicológicamente para ganar”, comentó Róger Hernández, entrenador de los Tiburones.
“Lo que diferencia a los Tiburones de los demás equipos es la fortaleza mental para los momentos difíciles. Se fue Jason, no vino Iván, pero sabía que lograríamos la fusión del equipo con una fuerte defensa”, añadió Hernández, quien logró su segundo título seguido.
RUMBO A LA CORONACIÓN
Desprovistos de cualquier temor ante la ausencia de los extranjeros, los Tiburones comenzaron fuerte el encuentro, hasta lograr una ventaja de 27-22 en el primer cuarto, con un equipo abridor encabezado por McKenzie, Alvin Camacho, Anthony Gayle, Elijah Allen y Jairo Hernández.
Los Pumas reaccionaron en la segunda mitad con una ventaja de 51-50, guiados por la fortaleza de Salazar y el despertar de Watters, pero los Tiburones reaccionaron en el tercero hasta irse arriba 73-71.
El partido no tuvo dueño en el último tramo. Hubo un constante intercambio de liderazgo en el marcador, llegándose a pensar en una debacle del Bancentro en los últimos cinco minutos, debido a expulsiones de McKenzie y Hernández por acumulación de faltas.
Sin embargo, los suplentes del Bancentro lograron mantener la diferencia mientras los Pumas se asfixiaban al fallar una serie de tiros, por la incapacidad para habilitar a su pívot Salazar frente a rivales de menos tamaño y por bajón de voltaje del armador felino Carlos González, quien afectado por una serie de lesiones no fue ni la sombra del partido anterior.
MCKENZIE VALIOSO
Noel McKenzie fue el jugador clave en la coronación de los Tiburones, al guiar la ofensiva de anoche con 31 puntos. Elijah Allen despertó de un letargo con 21 puntos, mientras que Alvin Camacho y Anthony Gayle aportaron 16 y 15 tantos, respectivamente.
Pedro Salazar fue el mejor a la ofensiva de los Pumas con 24 puntos, Johnny Lampson destacó con 20, César Estling 16 y Edwin Watters 10.
De esta manera, los Tiburones llegaron a 5 títulos en igual número de ediciones de la ACB, mientras que los Pumas logran el segundo puesto en apenas su año de debut. Los Tigres de la UdeM se ubicaron terceros.
