Hernaldo Núñez M.
Cada día suceden cosas insólitas, inverosímiles, absurdas e inmorales en nuestra pobre Nicaragua. ¿Cómo pueden reelegir a un presidente del CSE después de encontrarle una serie de anomalías graves que suman varios millones de córdobas, según los informes de auditoría realizados y presentados por la Contraloría General de la República, pues únicamente el no pago hecho al INSS sumó más de veinticinco millones de córdobas y una barbaridad de desperdicio de fondos realizados en todas sus actividades?
El Consejo Supremo Electoral se debería reducir a solamente un presidente, la Contraloría General a un solo contralor, la Corte Suprema de Justicia formarla por unos seis miembros y por último la Cámara de Diputados reducirla a cuarenta. Con sólo esas economías sumarían varios millones menos en el presupuesto y el funcionamiento de las instituciones sería más eficiente y económico.
Es bochornoso cómo gastaron y siguen gastando en el CSE, lo cual los llevó a hacer “las elecciones más caras del mundo” y además con muchas deficiencias.
El presidente del CSE debe ser una persona intachable, ética y de una gran capacidad intelectual con sólida preparación, creo que él llena esos requisitos por ser vicerrector de la Universidad Católica.